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jueves, 28 de julio de 2016

Las Propiedades medicinales de la planta de valeriana.



La valeriana es una de las hierbas medicinales más utilizadas junto con el tilo y la pasiflora. Se trata de una planta con varios principios activos utilizados con fines farmacéuticos, además de que es uno de los ingredientes primordiales para la preparación de aceites esenciales.

La planta de valeriana tiene muchos beneficios medicinales, aunque su uso más popular está relacionado con sus propiedades como sedantes, y sus ventajas como antiinflamatorio natural.

Hoy en Otra Medicina, te contaremos algunos de los provechos de la utilización de esta planta, y te brindaremos algún que otro consejo sobre como utilizar esta hierba para el beneficio de nuestro cuerpo.
Beneficios curativos de la planta de valeriana
Sedante natural
La valeriana es un sedante natural, muy recomendado por homeópatas, e incluso médicos de medicina especializada. Sus propiedades sedantes son utilizadas para tratar fuertes estados de nerviosismo, como también situaciones de estres para diferentes tipos de pacientes. Generalmente es ingerido en infusiones o gotas medicinales, y es plenamente recomendado para tratar los problemas de insomnio.
Antiespasmódico
Como muchas otras plantas medicinales, la planta de valeriana ejerce una importante función espasmódica en nuestro organismo. Está plenamente recomendada para tratar diferentes tipos de cólicos estomacales y diarreas. Para la realización de este tratamiento, también puedes ingerirla en forma de infusiones, y en otras pocas ocasiones como pastilla.
Antiinflamatorio
Sus propiedades como antiinflamatorio son principalmente externas. Una de las mejores opciones para utilizar la planta de valeriana como antiinflamatorio es por medio de trapos húmedos, o paños mojados en fuertes infusiones.
Analgésico
Al disponer de propiedades sedantes y calmantes, ésta planta medicinal es de lo más recomendada para calmar fuertes dolores de cabeza, y diferentes tipos de cefalea. No es uno de los tratamientos más efectivos en cuanto a rapidez, pero sí se trata de una buena propuesta alternativa sino se busca ingerir pastillas ni remedios en cápsulas.

¿Cuándo utilizar la planta de valeriana?
Al disponer de tantas propiedades benefactoras para el cuerpo, las utilizaciones medicinales que pueden acoplarse a la valeriana son muchas. No solo calma diferentes tipos de padecimientos y dolores, sino que también promete la solución a problemas relacionados con la ansiedad. ¡Presta mucha atención!
Estados de estrés  y nerviosismo
Sin duda era necesario comenzar con sus propiedades sedantes por ser uno de sus beneficios más populares. Puedes ingerir valeriana en forma de infusión, sobrecitos de té, para calmar los ataques de ansiedad y nerviosismo. Si de todas formas buscas una respuesta más rápida para el organismo, te recomiendo ingerirlo en forma de pastillas, colocando una pequeña mitad debajo de la lengua.
Constipación y problemas gastrointestinales
Es una de las soluciones más efectivas para cualquier tipo de cólico intestinal. Es una planta medicinal muy recomendada para ingerirla en forma de té, mejorar notablemente la constipación y otros problemas similares. Si prefieres tomarla en forma de infusión para no tener que utilizar directamente las hojas de la planta, también es posible.
Heridas externas e inflamaciones
Como ya mencionamos, también posee propiedades como antiinflamatorio, motivo por el cual es una planta muy utilizada para calmar los dolores de heridas externas que se encuentren en mal estado. Su efecto es notado a los pocos días de comenzar el tratamiento con paños mojados, y no presenta ningún tipo de dolor o ardor en su utilización.
Dolor de cabeza
Para terminar, es un analgésico natural si se prefiere no tomar cápsulas o pastillas, y es de hecho, uno de los tratamientos más utilizados para pacientes que padezcan cefalea y estén realizando un tratamiento homeopático.
Son muchas las hierbas medicinales que podemos usar para lograr un mejor funcionamiento de nuestro organismo, tan solo hay que saber cómo utilizarlas correctamente, y listo. Intenta con un té, o infusión de valeriana, y veras como tu cuerpo reaccionará perfectamente a dicha terapia.
¡Ponte en marcha! Sentirse bien no cuesta nada.
Fuente: http://www.imujer.com/salud/3916/propiedades-medicinales-de-la-planta-de-valeriana

martes, 26 de julio de 2016

El Envejecimiento y aparato locomotor.


Envejecimiento y aparato locomotor.
La condición más constante en los seres biológicos es el envejecimiento, este proceso forma parte de la vida misma y se debe a un factor único y permanente como lo es el cambio. Al avanzar la edad todos los órganos y sistemas del cuerpo van a enfrentar diversos cambios, muchos de ellos relacionados con los efectos propios de enfermedades crónicas, sin embargo, no todos estos cambios resultan ser inevitables, factores como los cuidados de la salud y el estilo de vida saludable son capaces de atenuar los efectos de todos estos cambios, contribuyendo a lograr un envejecimiento saludable.

sábado, 23 de julio de 2016

Nutrición y salud: ¿tiempo para un cambio de dirección?


Nutrición y salud: ¿tiempo para un cambio de dirección?
La nutrición como ciencia moderna tiene solo unos 250 años
La investigación nutricional vivió probablemente sus mejores momentos durante su infancia
La evidencia científica nos revela la importancia de la nutrición en la salud humana pero también en la evolución del ser humano a través millones de años. Esa espectacular divergencia que ha tenido lugar entre los primates no humanos y los humanos (es decir nosotros) se piensa que tuvo su origen en la adopción, por parte de nuestros ancestros, de alimentos ricos en nutrientes y en energía imprescindibles para “alimentar” las exigentes demandas de un cerebro cada vez más voluminoso y complejo. El colofón de este proceso fue, probablemente, la habilidad de poder extraer el máximo contenido nutricional de los alimentos en uso así como ampliar nuestro portafolio nutricional gracias a la domesticación del fuego. Mientras que la nutrición ha sido parte inseparable de nuestra especie (y de todas las especies), la “nutrición” como ciencia moderna tiene solo unos 250 años, a pesar de que el binomio “nutrición-salud” ha estado muy presente en la mente, y en los escritos, de los “sabios” de civilizaciones anteriores. Quizá sea esa “juventud” lo que lleva a la ciencia de la nutrición a ser frecuentemente naif, impetuosa, a olvidar que existe un pasado y consecuentemente a cometer errores de juicio en unos casos y a reinventar la rueda en otros.

La investigación nutricional vivió probablemente sus mejores momentos durante su infancia. Era esa la época dorada en la que las vitaminas fueron descubiertas y caracterizadas una tras otra, con el beneficio casi inmediato de ver como su introducción en la dieta de que aquellos con deficiencias llevaba consigo, de una manera casi milagrosa, a la prevención y en algunos casos a la remisión de las enfermedades asociadas. Estos éxitos iniciales de la investigación nutricional, llamémosle la suerte del principiante, quizá creo una atmosfera de confort y de pensar que “todo el monte es orégano” y la expectación de que la elucidación de la ecuación dieta-salud iba a ser un camino de rosas. Pero las preocupaciones y problemática de la investigación nutricional actual difiere muy mucho de aquellas que tuvo que confrontar en su infancia. A las deficiencias nutricionales de antaño, se han unido de una forma preponderante la prevención y terapia de las enfermedades complejas y comunes asociadas con el envejecimiento, como es el caso de las cardiovasculares, del cáncer, de la diabetes y la obesidad, por mencionar uno ejemplos que resuenan en la mente de todos por su magnitud.

Por lo tanto, ahora nos encontramos en un momento difícil y confuso para la ciencia de la nutrición. Parece que hemos explorado todas las combinaciones posibles y prácticas de intervenciones nutricionales para atajar las epidemias de enfermedades crónico-degenerativas. Sin embargo su control parece escaparse de nuestras manos y los titulares de la prensa científica y popular recogen, por un lado, las predicciones poco halagüeñas de obesidad, de diabetes, de enfermedades neurológicas, etc., y, por otro lado, ese vaivén continuo acerca de los alimentos que son parte de una dieta saludable o no saludable.

Exposoma, nuevo término

Así, podemos mantener el status quo y seguimos martilleando en la oscuridad a ver si alguna vez acertamos en el clavo o reconocemos nuestras limitaciones y adoptamos aproximaciones más racionales, nuevas ideas, nuevos conceptos, nuevas tecnologías en la investigación nutricional. Esa innovación, ese cambio de paradigma, nos debe conducir a una ciencia basada en mecanismos e incorporando en la ecuación la individualidad que caracteriza a cada ser humano como resultado de sus características genéticas, epigenéticas, de su microbioma y de su “exposoma”, término que engloba todos los factores ambientales a los que cada uno de nosotros ha estado expuesto desde la concepción. Ese conjunto innovador nos llevará a una nutrición más personalizada de la mano de la nutrigenómica y la nutrigenética en su sentido más amplio que abarca no solo el genoma humano y su variación, sino también los genomas de nuestra microbiota y el epigenoma que mantienen un dialogo, una interacción continua con ese “exposoma”.

Los desarrollos tecnológicos de los últimos años nos han abierto la puerta del genoma, y a entrever el epigenoma y el microbioma. Sin embargo tenemos todavía una aproximación muy primitiva al “exposoma” que incluye, entre muchos otros aspectos, aquello que comemos. En estos momentos no sabemos de una manera precisa lo que la gente come. Utilizamos información basada en la memoria y la subjetividad de los cuestionarios empleados en voluntarios lo que nos da una visión borrosa y, a veces, sesgada los datos de lo que nos dicen y lo que recuerdan a través de las encuestas que les hacemos. Sin embargo esto nos proporciona una visión muy limitada, sesgada y subjetiva de la realidad nutricional individual y de poblaciones.

Pero incluso si supiéramos con precisión lo que un individuo consume en términos de alimentos, todavía tendríamos el problema de que solo conocemos una fracción de los compuestos que contienen los alimentos y que pueden influir sobre la salud. Existen, por supuesto, bases de datos que nos dan la composición de los alimentos en términos de los nutrientes (proteínas, grasas, hidratos de carbono, minerales, vitaminas, etc.), pero eso representa solamente la punta del iceberg de los compuestos químicos presentes en los alimentos que consumimos.

Tomemos la popular patata (para utilizar un ejemplo citado frecuentemente por mi maestro Grande Covián): tiene miles de compuestos, de los cuales sólo conocemos y tabulamos unos pocos. Pero no se queda todo ahí. Una patata cultivada en una región es diferente a la de otra región; la de la cosecha de un año es distinta a la de la siguiente; pero además las propiedades nutricionales de unas patatas fritas son diferentes a unas patatas cocidas, o al horno o en puré. Esta variabilidad la podemos extender al aceite de oliva, al vino, al café y a todo producto de origen vegetal y animal que consumimos. Es la composición cuantitativa y cualitativa de estos alimentos de lo que va a depender como interaccionan con nuestros genes y que funcionen a nuestro favor o en nuestra contra. Si esto lo multiplicamos por todos los alimentos que consumimos podemos vislumbrar porque la ciencia de la nutrición es todavía tan imprecisa y sujeta a penumbras y laberintos por los que los científicos nos movemos en busca de la puerta que nos de paso a la resolución de los problemas nutricionales de la población. El problema es que en esa búsqueda llevamos detrás de nosotros a la población general a la que unas veces guiamos en la dirección acertada y otra en la errónea, con todas las consecuencias que esto implica.

Nutrigenómica

Anteriormente hemos mencionado que una de estas nuevas direcciones de la ciencia de la nutrición es la nutrigenómica, cuyo conocimiento no permitirá llegar a esa “puerta” tan buscada de una manera más acertada y más personalizada. ¿Pero que es la nutrigenómica? Si nos atenemos a la definición técnica, la nutrigenómica se refiere a la ciencia que estudia como los alimentos que consumimos participan de manera directa o indirecta en como, cuanto, e incluso cuando nuestros genes se activan o desactivan. Sin embargo, bajo el concepto de “nutrigenómica” se coloca a veces otra ciencia relacionada que conocemos como “nutrigenetica”. Esta última estudia las bases genéticas de porqué un mismo alimento o patrón de alimentación no afecta a todos por igual. Es decir, la nutrigenética investiga como mutaciones en el genoma hacen que cada uno de nosotros respondamos de manera diferente a la dieta (y a los factores ambientales en general).

Ejemplos de ello están en el hecho de que unas personas engordan más que otras comiendo lo mismo, o a unas personas les sube el colesterol al consumir huevos o mantequilla y a otros no, o también como la sal sube la presión arterial a unas personas pero no a otras.

La tecnología necesaria para poder explorar nuestros genomas ya existe, pero todavía tenemos que salvar obstáculos importantes hasta poder llegar a nuestra meta consistente en identificar con precisión “quien es quien” en lo que se refiere a la respuesta a los componentes de la dieta y poder definir a quien le va mejor un alimento u otro. Uno de los obstáculos es el costo actual de los análisis genéticos, pero en los últimos años hemos visto la caída continua y espectacular de los mismos y pronto llegaremos a una situación en la que el factor económico no será un obstáculo para su implementación generalizada. Lo que es más preocupante es la generación del conocimiento que todavía nos falta para que la nutrigenética pueda tener una aplicación clínica y de salud pública. Esto requerirá tiempo y un esfuerzo tremendo por parte de los investigadores implicados para vencer importantes limitaciones que todavía frenan ese progreso.

Otro obstáculo a considerar es la “Resistencia al cambio”. En todo avance de la ciencia y la tecnología hay personas que lo adoptan, conceptual y materialmente, antes y otros que prefieren esperar a que todo esté totalmente demostrado. Otros nunca adoptaran los avances, no importa la evidencia que se genere. Por ultimo no hemos de olvidarnos de que aunque consigamos definir toda la biología asociada con la nutrición y la salud todavía está la implementación del conocimiento a nivel individual y que esa individualidad incluye también la capacidad de adoptar y seguir a largo plazo unos cambios en los hábitos nutricionales. Es precisamente esa adherencia, o mejor dicho la falta de la misma, la que más ha dificultado el progreso en la lucha contra la obesidad.

Para aquellos que creen en el cambio y en el progreso, las noticias son positivas, ya que se han descubierto cientos de variantes genéticas que podrían ser utilizadas para identificar la presencia de un mayor o menor riesgo hacia muchas de las enfermedades comunes. Lo cual abre el camino a la identificación de aquellos individuos que tienen mayor o menor predisposición a desarrollar obesidad, diabetes, ciertos tipos de cánceres, enfermedades neurológicas y enfermedades cardiovasculares, décadas antes de que se manifiesten clínicamente. Pero es importante recalcar que estamos hablando de mayor o menor riesgo y no de seguridad; de que tales enfermedades se manifiesten en un determinado individuo. Nuestra capacidad predictiva aumentará una vez sepamos más acerca de la totalidad de los genes implicados, pero además este riesgo viene modulado en el caso de las enfermedades más comunes por el componente ambiental (dieta, actividad física, tabaquismo, etc.), es decir el exposoma.

Precisamente por esa dependencia del ambiente es por lo que podemos utilizarlo en nuestro favor para prevenir o retrasar la aparición clínica de las enfermedades en aquellos individuos que estén genéticamente predispuestos a ellas. El remedio sería un estilo de vida adaptado a nuestros genes. Esto incluiría que tipo de dieta seria la más apropiada, pero también se podría actuar sobre otros aspectos conductuales y sicológicos que ayudaran a mantener esos cambios que los individuos deberían implementar en sus vidas, incluyendo los cambios de habitos dietéticos.

Personalización nutricional

La idea de la personalización nutricional basada en la genética no es nueva, ya que se ha venido aplicando a algunas enfermedades raras de origen genético y cuya expresión clínica (en algunos casos letal) puede evitarse con una dieta especifica. Ejemplos de ellas son la fenilcetonuaria, la galactosemia, etc. La novedad viene de su aplicación a las enfermedades comunes ya citadas anteriormente y por lo tanto a la población general. A nivel de investigación se está avanzando en muchas áreas, desde las cardiovasculares a la osteoporosis pasando por el cáncer y la diabetes y, como mencionaremos posteriormente, la obesidad. Muy recientemente hemos demostrado, gracias al estudio de intervención con dieta Mediterránea para la prevención cardiovascular que se llevó a cabo en España (PREDIMED), que algunas variantes genéticas no solo nos permiten predecir el riesgo de infarto o de ictus, sino que además podemos, por primera vez, identificar qué personas se benefician más de la adopción de una dieta Mediterránea. Pensar, además, que esta prevención dietética y personalizada se puede llevar a cabo en adultos y con gran riesgo de enfermedad, abre nuevos horizontes para controlar eficazmente esta epidemia de enfermedades que está mermando la calidad de vida de los habitantes de las sociedades industrializadas, a pesar de que esté aumentado la longevidad.

Obesidad, complejo tratamiento

Sin embargo el tema que más atrae la atención popular es la obesidad en cuyo riesgo, además de los factores ambientales, sabemos que influyen centenares de genes. Por lo tanto depende de qué genes estén afectados en cada individuo, las bases moleculares de la obesidad son diferentes y así lo serían las recomendaciones para prevenir o remediar esa obesidad. Por ejemplo, en un gen conocido como perilipina 1 (PLIN1) hay ciertas variantes que predisponen a la obesidad. Hemos visto también como en aquellos individuos que tienen una de esas variantes el uso de una dieta baja en calorías no les hace perder peso, mientras que una dieta en hidratos de carbono complejos sí que consigue el efecto deseado.

En otros casos, como ocurre en una variante en el gen conocido como apolipoproteina A2 (APOA2), hemos demostrado que una dieta que sea reducida exclusivamente en grasa saturada tendría éxito en la pérdida de peso. Así pues, tenemos ejemplos de cómo conociendo la base genética del problema podemos actuar de una manera más certera sobre la prevención o la terapia de la enfermedad. En unos casos seria haciendo énfasis en el tipo de grasa, en otros en el tiempo de hidratos de carbono, o en otros de una manera más amplia haciendo énfasis en una dieta Mediterránea o en una dieta más baja en grasa. Esta personalización difiere del abordaje actual del problema mediante el cual cuando se ponen de manifiesto las “bondades” de cierto alimento o pauta alimenticia, se adopta como la “solución universal” hasta que es reemplazada por otra dieta o alimento “milagro” unos meses o años más tarde. El objetivo de la nutrición personalizada basada en el genoma es precisamente para definir la alternativa que funciona para cada uno de nosotros, sin ir probando una y otra moda con la desesperación e incluso el riesgo que eso supone.

La descripción de los beneficios resultantes de esta ciencia suena como la panacea a los problemas nutricionales. Por lo tanto, una serie de preguntas surgen en nuestra mente: estamos listos para su implementación? Un recorrido por las páginas de internet o por las farmacias podría sugerir que el futuro es el presente. Somos testigos de la proliferación de test genéticos con promesas que, por lo general, van muy por delante de lo que el conocimiento científico actual puede ofrecer. ¿Como guiar al consumidor a través de este territorio desconocido? ¿Como puede distinguir aquellos que podrían ofrecer algún beneficio de otros que son totalmente infundados? ¿Son los que incluyen más genes mejores que los que incluyen menos? ¿Debe el consumidor confiar solo en aquellos que añaden contacto con un profesional de la salud?

Alerta por los tests

La verdad es que no hay respuestas sencillas para cada una de estas relevantes preguntas. Los tests genéticos vienen en todos los “sabores”. Los hay que son relativamente fiables y otros que carecen de base científica. Una de las maneras de distinguir entre uno aceptable y otro poco recomendable e,s simplemente, examinar que es lo que te prometen. Si lo que ofrecen es algo sensato y en el consejo están implicados profesionales de la salud bien cualificados, su nivel de confianza es más aceptable que si es un test que se ofrece directamente al consumidor, normalmente por internet, y que promete resultados que desafían el sentido común como, por ejemplo, perder cantidades de peso desmesuradas en tiempos irreales, además sin esfuerzo y con productos específicos que son suministrados por la misma compañía que hace el test genéticos. Estos últimos son los que el consumidor debe evitar a pesar de sus cantos de sirena. Es lo que denominamos “demasiado bueno para ser cierto.” Esto no solo ocurre en referencia al consejo nutricional, ya que hay test genéticos que aseguran encontrar la pareja perfecta, o qué carreras deben estudiar los hijos para tener éxito en la vida, o que deporte practicar para llegar a ser olímpico, o perfumes individualizados basados en los genes. Ninguno de ellos puede proporcionar respuestas inequívocas a situaciones tan complejas y multifactoriales.

En resumen, hay que tener mucha precaución con aquellos tests que se ofrecen directa y exclusivamente por internet y más todavía si ofrecen suplementos nutricionales específicos como parte del test. Son más de fiar aquellos que se llevan a cabo con la participación directa de un profesional de la salud y que den recomendaciones personalizadas de hábitos de vida, incluyendo por supuesto, pautas dietéticas apropiadas al genoma del individuo y a los objetivos que se quieren conseguir.

Naturalmente esto no es más que el principio de esta nueva era de la nutrición y de la salud personalizada, así como vamos avanzando en este campo se van abriendo otros frentes de igual o mayor complejidad, como es el caso de la epigenómica y el microbioma. Estas complicaciones unidas a la situación de la investigación en nuestro país conducen al desaliento y a pensar que es simplemente demasiado complejo y que es imposible avanzar. Pero si esa misma postura hubiera sido adoptada por los soñadores que iniciaron el proyecto del genoma humano hace unas décadas, ahora no tendríamos acceso al conocimiento que ha abierto las puertas para tantos avances de la medicina, entre los que se incluyen esta nutrigenética cuyo progreso hemos perfilado en la líneas anteriores.

Fuente: http://www.biotechmagazine.es/reportajes-biotech/nutricion-y-salud-tiempo-para-un-cambio-de-direccion/

viernes, 17 de junio de 2016

10 alimentos que ayudan al desarrollo muscular


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Aminoácidos o proteínas, una difícil decisión
Muchas son las personas que entrenan arduamente para lograr un mayor tono y desarrollo muscular, pero en ocasiones, una alimentación que acompañe puede ser la clave para destapar los músculos y ver su incremento.

martes, 26 de enero de 2016

Las Consecuencias de la obesidad infantil.

La obesidad infantil y sus consecuencias.
Los malos hábitos de alimentación adquiridos durante la infancia pueden llevar al niño a sufrir sobrepeso u obesidad con consecuencias preocupantes en la edad adulta, principalmente para su salud. Las consecuencias de la obesidad infantil, fruto de la acumulación de grasa en el organismo, están relacionados con el desarrollo de diabetes y problemas cardiovasculares. 
Además, otra de las consecuencias de la obesidad infantil es el riesgo de desarrollar trastornos psicológicos durante la adolescencia. Este es un ejemplo claro de lo que puede suceder si el niño obeso no recibe el tratamiento y la atención adecuada para su alimentación y forma de vida. Antes, la obesidad era un problema exclusivo de los adultos, pero su incidencia entre la población infantil es cada vez mayor en todo el mundo.
Los problemas físicos y psicológicos de la obesidad infantil
Niño obeso

Niño obeso.

lunes, 18 de enero de 2016

La Fruta de pan.


Fruta de pan (Artocarpus altilis)

Uno de los grandes productores de alimentos en su reino y ampliamente conocido, al menos por su nombre, a través de su historia romántica y dramatizada, la Fruta de Pan, Artocarpus altilis Fosb. (sins. A. y G. communis JR Forst.; A. incisus LF) pertenece a la familia de la morera, Moraceae. El nombre común es casi universal, en Inglés breadfruit o en Español como fruta de pan (fruta), o árbol del pan (árbol), o pan de pobre, en francés, como fruit a pains (sin semillas), chataignier (con semillas), arbre a pain (árbol); portugués, fruta pao o pao de massa; neerlandés, broodvrucht (frutas), broodboom (árbol). En Venezuela puede ser denominado pan de año, pan de todo el año, pan de palo, pan de ñame, topan, o tupan; en Guatemala y Honduras, mazapan (sin semillas), castaña (con semillas); en el Perú, marure; en Yucatán, castaño de Malabar (con semillas), en Puerto Rico, panapen (sin semillas), pana de pepitas (con semillas). En Malasia y Java, es suku o sukun (sin semillas); kulur, kelur, o kulor (con semillas); en Tailandia, sa-ke, en Filipinas, rimas (sin semillas), en Hawai, ulu. El tipo con semillas es a veces llamado "breadnut", un nombre mas limitado a Brosimum alicastrum Swartz, un árbol de semilla comestible de Yucatán, Centroamérica y las zonas aledañas. Su nombre es ramón en español y las semillas, hojas y ramitas son apreciados como pienso.

Las Claves para tener un corazón saludable.



Los problemas al corazón son una realidad en nuestra población, por lo que los doctores recomiendan que exista un cuidado permanente en cuanto al estilo de vida de las personas, ya que de esa manera se cuida la salud cardíaca.

En Chile, las enfermedades relacionadas al corazón constituyen la primera causa de muerte, alrededor de un tercio de las muertes anuales tienen que ver con este tipo de patologías, y lamentablemente, también contribuyen en un alto porcentaje a la discapacidad parcial o total de miles de personas.

jueves, 14 de enero de 2016

La Manzanilla


La manzanilla es una hierba aromática que a sido utilizada desde hace siglos con fines medicinales. Es originaria de Europa y de allí introducida a América, donde es muy comercializada y cultivada. Continuar abajo:

domingo, 27 de diciembre de 2015

La importancia de tener un peso saludable.


La importancia de tener un peso saludableALIMENTACIÓN


Un peso saludable se logra con buenos hábitos: alimentación balanceada y actividad física regular.

Se considera un peso saludable, aquel que disminuye el riesgo de padecer problemas de salud. El peso se determina según el número que se registra en la balanza y el índice de masa corporal (IMC). Pero esto no es suficiente para lograr un peso saludable, es fundamental tener hábitos saludables como ser una alimentación equilibrada, balanceada y practicar actividad física regularmente.

En este sentido adoptar buenos hábitos es mucho más efectivo y saludable a largo plazo, que realizar dieta.

Las dietas son para casos puntuales

En esta época en que se rinde culto a la delgadez, muchas personas pasan su vida haciendo dietas para estar delgadas, pese a tener un peso saludable según su sexo y su talla. Por ello, la realización de dietas permanentes no es una conducta que favorezca un peso saludable, es una opción para casos concretos en los que existe realmente exceso de peso, obesidad o ciertas enfermedades que requieren que el paciente baje de peso.

¿Por qué las dietas no sirven para mantener un peso saludable a largo plazo?

Las dietas son para realizar por un tiempo determinado, ya que mientras se hacen se restringen determinados tipos de alimentos, los que se vuelven a comer una vez terminada como consecuencia de lo cual se vuelve a subir de peso

Algunas dietas son tan restrictivas que el hambre es permanente y cuando se finaliza la dieta se vuelve a comer al ritmo anterior aumentando de peso rápidamente

En general, en los tratamientos para bajar de peso no se incluye actividad física la que resulta fundamental para mantener un peso saludable

La mayoría de las dietas no son equilibradas, es decir no incluyen un balance saludable de los alimentos

La relación del sobrepeso con los problemas de salud

Aproximadamente 28.0000 muertes anuales de adultos en los Estados Unidos, están asociadas con la obesidad.

Un peso saludable puede ayudar a prevenir diversas enfermedades entre las que se incluye:

Hipertensión

Enfermedades cardíacas

Diabetes tipo 2

Derrame cerebral

Apnea del sueño

Algunas medidas sencillas para tener un peso saludable

Modificar los hábitos alimenticios: paulatinamente revisar los hábitos alimentarios e ir modificando de a poco aquellos que no sean tan saludables. Una vez que se van cambiando progresivamente, es más fácil mantenerlos en el tiempo que si se intenta hacerlo bruscamente

Un ejemplo claro de lo mencionado en el ítem anterior es: cuando aparece la sed, optar por agua mineral o refresco sin azúcar en lugar de bebidas gaseosas azucaradas

Consumir al menos una porción de frutas o verduras diarias. Éstas tienen muy poco contenido calórico pero aportan muchos nutrientes y pueden ayudar a frenar el apetito voraz por alimentos no tan sanos

Optar por la cocción al horno, asada o hervida en lugar de frita ya que esto disminuye el aporte calórico.

Disminuir las comidas fuera de casa, lo que significa comida chatarra, comida rápida, etc., toda la que es muy poco nutritiva pero de alto contenido calórico.

Incorporar la actividad física a la rutina diaria: el ejercicio es muy importante para la salud y está directamente relacionado con el peso. Para que sea efectivo a largo plazo, debe practicarse regularmente, para ello es preciso escoger una actividad que guste, que se realice con placer, que se disfrute, de modo que no se realice como una obligación, como un deber sino como un momento de esparcimiento y satisfacción

Modificar la manera de pensar: pensar en positivo, evitando las ideas desalentadoras, negativas entorno al cambio de estilo de vida, es muy importante para seguir adelante y tener éxito hacia un peso saludable que se traducirá inevitablemente en una mejor calidad de vida

Conclusión.

Es cierto que en lo que se refiere al peso, y sobre todo a bajar de peso, la gente desea soluciones mágicas, sin esfuerzo, por ello tienen tanto éxito las dietas milagrosas que se ponen rápidamente de moda, los tratamientos estéticos, las cremas reductoras, etc. Pero lo real es que a largo plazo, lo más efectivo para bajar de peso y mantenerse en el tiempo con un peso saludable, es cambiar los hábitos alimenticios y realizar actividad física regular.

Los milagros no existen y todo lo que promete soluciones instantáneas trae como consecuencia incontentes futuros para la salud; tal es el caso de los efectos rebote que tienen las dietas milagrosas, las personas vuelven aumentar de peso rápidamente, muchas veces superando el peso que tenían previo al inicio de la dieta.

Fuente: http://www.sanar.org/alimentacion/importancia-peso-saludable

viernes, 18 de diciembre de 2015

Los Alimentos para mantener un corazón fuerte y sano

Todos coincidimos en la importancia de cuidar nuestro corazón, y sin embargo cada día más personas padecen problemas de salud relacionados con él. Esto sucede porque cada vez nos preocupamos menos por nuestra alimentación y nuestra forma física, la base para conseguir un estado de salud óptimo y para prevenir y evitar enfermedades cardíacas.

¿Cómo cuidas tu corazón?

Es necesario que nos pongamos las pilas y cuando antes mejor, porque sino a medida que pasen los años, comenzarán los problemas. Siempre depende de ti el escoger una buena alimentación o por el contrario comer cualquier cosa que pueda dañarte. Seguir una dieta saludable es fundamental para prevenir este tipo de problemas y mejorar el colesterol, los triglicéridos, etc. Las frutas y las verduras son los grandes aliados para conseguir este objetivo, pero ¿qué otros alimentos pueden ayudarnos a tener un corazón fuerte y sano?.....

martes, 15 de diciembre de 2015

Los 8 pasos para prevenir la osteoporosis.

La osteoporosis cada vez afecta más a las mujeres. La buena noticia es que esta enfermedad se puede prevenir y tratar. Para ello, te conviene dar los siguientes pasos:


1. Aprende de qué están hechos tus huesos

Poca gente sabe que nuestro organismo está continuamente destruyendo y construyendo hueso. Durante dicho proceso, células “comedoras de hueso” llamadas osteoclastos, deshacen el tejido óseo, formando cavidades (huecos) en él. Entonces, células “formadoras de hueso”, llamadas osteoblastos, rellenan esos huecos con tejido óseo nuevo. Durante la infancia y la adolescencia, los osteoblastos “ganan” la partida a los osteoclastos. Sin embargo, en algún momento durante la tercera década de vida, las células “comedoras de hueso” empiezan a superar en número a las “formadoras de hueso”... con lo que las pérdidas superan a las ganancias.

“El esqueleto humano es como una cuenta de ahorros”, explica el Dr. Díaz Curiel. “Acumulas reservas durante los 30 primeros años de vida, y luego empiezas a sacar de esa cuenta. Cuantas mayores reservas hayas hecho en los primeros años de vida, más tienes después para poder sacar de esa cuenta”.

2. Entérate de tus factores de riesgo

Además de ser mujer y haber dejado atrás la edad fértil, hay otros factores personales que inciden en las probabilidades de desarrollar osteoporosis. Las mujeres delgadas y con estructura ósea pequeña tienen mayor riesgo que las más rellenitas y con huesos más grandes. A su vez, las caucasianas (blancas) y asiáticas tienen mayor riesgo que las mujeres originarias de países latinoamericanos o africanos. El tabaco y el alcohol son también nefastos para el hueso, lo mismo que la inactividad (ver debajo). El tabaco tiene un doble riesgo para las mujeres, porque, además, reduce los niveles de estrógenos. Aunque el riesgo es menor, también la cafeína –en una dosis de equivalente a más de 3 tazas de café al día—está relacionada con mayor riesgo de osteoporosis. Igualmente, algunas enfermedades pueden agravar la pérdida de hueso y empeorar un diagnóstico de osteoporosis. Entre esas enfermedades se citan el hiperparatiroidismo y el hipertiroidismo, el hipogonadismo, algunos trastornos intestinales y renales y algunos cánceres. A su vez, algunos medicamentos—como los corticosteroides, anticoagulantes, antiepilépticos, hormonas tiroideas.....-- pueden acelerar la pérdida de hueso, por lo que su empleo requiere estricta vigilancia.

3. Vigila los niveles de calcio y vitamina D

Todos los adultos, tanto hombres como mujeres, necesitamos un mínimo de 1.000 mg (1 gramo) de calcio al día. Las necesidades aumentan a 1.500 mg/2.000 mg al día tras la posmenopausia para las mujeres (a partir de los 65 años para los hombres). Como, según las estadísticas, el 50% de las españolas mayores de 50 años no llega a esas cantidades a través de la alimentación, deben tomar suplementos de calcio. Dado que el organismo absorbe una cantidad de calcio limitada cada vez, lo mejor es dividir el total en varias tomas, consumidas preferentemente con las comidas. Muchos suplementos de calcio contienen vitamina D, absolutamente necesaria para absorber el calcio y prevenir la osteoporosis.

4. Sigue una dieta inteligente

Todos los expertos convienen en que lo mejor es consumir la dosis de calcio diaria a través de la dieta, en lugar de a través de suplementos, sobre todo porque los alimentos constituyen un “paquete nutricional” rico en nutrientes que actúan sinérgicamente. Estas son algunas sugerencias:

• No te prives de los lácteos... pero tómalos sin su nata

La leche desnatada o semidesnatada, los yogures, postres lácteos y quesos light tienen todo el calcio, sin la grasa saturada (la que aumenta los niveles de colesterol y forma depósitos en las arterias). 

Más verde significa más calcio. Además de mucho calcio, las verduras de hoja verde –espinacas, grelos, col verde, brócoli-- tienen folato, potasio y vitamina K, que ayudan a “bloquear” la pérdida de calcio de los huesos. Una sugerencia: además de solas, todas esas verduras quedan muy ricas en purés, con pasta y arroz, con legumbres, con bechamel (preparada con leche descremada y aceite de oliva)...

Toma pescado. Comidos con sus espinas, las sardinas de lata y los boquerones pequeños son especialmente ricos en calcio. Los pescados azules –además de sardinas y boquerones, están el atún y el bonito, el chicharro, el jurel, los arenques, el salmón...-- son especialmente ricos en vitamina D.

Soberbia soja. La soja (en su forma natural) no solo es rica en calcio, sino que contiene sustancias que se comportan como estrógenos en el organismo y ayudan a mantener la densidad ósea. ¿Que no sabes cómo incorporar soja a tu dieta? Mira en los estantes de los supermercados. Encontrarás desde brotes de soja (muy buenos en las ensaladas) a tofu, pasando por harina de soja (que puedes utilizar en vez de harina en la cocina), galletas e incluso hamburguesas de soja...

Incluye cebollas en tu ensalada. Varios estudios con animales han demostrado que el consumo de cebollas reduce el proceso de degradación ósea que conduce a la osteoporosis... No hace falta mucho para conseguir beneficios; basta con incluir unos aros de cebolla en el sándwich o en las ensaladas diarias.

Proteínas, las justas. El exceso de proteínas aumenta la excreción de calcio, por lo que los expertos aconsejan limitar el consumo a 50 gr de proteína diarios (63 gr para los hombres). (Para tu cómputo personal, recuerda que 200 gr de carne de ternera tienen 40 gr de proteínas.)

5. Muévete más

Nos dicen continuamente que el ejercicio fortalece los huesos. Los expertos de la NASA han comprobado ese efecto en el espacio, donde la baja gravedad reduce el esfuerzo que deben hacer los astronautas para mover brazos y piernas. Al no haberse previsto bien dicho efecto, los primeros astronautas perdieron el 4% de su masa ósea en apenas 80 días: una versión acelerada del proceso de la osteoporosis. Para contrarrestar dicha pérdida, los aparatos de ejercicio forman hoy parte del equipo estándar en los viajes espaciales.

Aquí en la Tierra también se han hecho estudios para ver el impacto del ejercicio en la pérdida de masa ósea. Uno de ellos comparó la masa ósea de mujeres que bailaban 45 minutos tres veces por semana con la de mujeres que no hacían ningún tipo de ejercicio. A los 4 años, las “bailarinas” habían perdido mucha menos masa ósea que las sedentarias... independientemente de que fueran o no menopáusicas.

Además del baile, ¿qué ejercicios recomiendan los expertos? La respuesta es “todos los que supongan un esfuerzo para vencer la fuerza de la gravedad”. Caminar a paso rápido, subir escaleras, bailar, jugar al tenis, hacer aeróbic de bajo impacto, hacer senderismo y montañismo, levantar pequeñas pesas, montar en bici... son excelentes opciones si se practican un mínimo de 30-45 minutos, tres veces por semana.

Hacer pesas está especialmente indicado. Se ha comprobado que un programa regular de ejercicios con pesas no sólo impide la pérdida de hueso, sino que puede ayudar a construir hueso a medida que cumplimos años. Por su parte, el Tai Chi mejora la postura y el equilibrio, reduce el riesgo de fracturas y puede ayudar a mantener la masa ósea. La natación no sirve: como, en el agua, los huesos y músculos apenas trabajan contra la gravedad, no se forma hueso.

6. Vigila tu densidad ósea y tu altura

Las pruebas que miden la densidad ósea ―bien por ultrasonidos o por absorciometría dual por rayos X (DEXA― son la única forma fiable de predecir el riesgo de fractura de una paciente y de llegar a un diagnóstico fiable de osteoporosis. Todas las mujeres mayores de 60/65 años y las mujeres posmenopáusicas con factores de riesgo de osteoporosis (ver más arriba) deberían someterse a esas pruebas. Los tests anuales permiten observar el ritmo al que el o la paciente pierde hueso. También, no dudes en pedir a tu médico que mida tu altura todos los años. Una pérdida de 1,5 cm a 2 cm al año es señal de fracturas vertebrales silentes y/o de osteoporosis.

7. Cambia tu estilo de vida

Deja de fumar. Una de cada ocho fracturas de cadera en las mujeres está relacionada con el tabaquismo. Se sabe también que las personas mayores de 80 años que fuman tienen el doble de riesgo de fracturas de columna y un riesgo de fractura de cadera un 50% superior a las que no fuman. Aún más: las fracturas no sólo tardan más en sanar en los fumadores/as, sino que sanan mucho peor.

Cuidado con el alcohol. Aunque 1 ó 2 copas de vino al día son cardiosaludables, la recomendación se limita a esa cantidad. Además de otros riesgos (por ejemplo, para el hígado), el exceso de alcohol impide que el organismo absorba el calcio debidamente.

Evita los estados depresivos. Está demostrado que la depresión hace que el organismo produzca cortisol, hormona del estrés que “roba” minerales a los huesos. Varios estudios han comprobado que las mujeres con diagnóstico de depresión clínica tienen menores densidades óseas en cadera y columna que las que no padecen ese problema. Si tienes síntomas de depresión, acude sin más demora al psiquiatra o al psicólogo. No sólo evitarás sufrimientos psíquicos, sino que tus huesos te lo agradecerán, y mucho. Otro remedio eficaz en estados depresivos: hacer vida al aire libre. La luz solar y el contacto con la naturaleza son a veces más eficaces que las pastillas.

8. Infórmate acerca de los tratamientos

El tratamiento de la osteoporosis ha avanzado muchísimo en los últimos años. Ciertos medicamentos han cedido paso a otros nuevos, más eficaces y/o con menos efectos secundarios. De todos modos, es importante decir que no hay un tratamiento que valga para todo el mundo. Cada paciente debe hablar con su médico acerca de la opción más apropiada en su caso. Los pacientes informados asumen mejor el control de su enfermedad.

Tratamientos hormonales. Dado que varios estudios comprobaron que la terapia sustitutoria con estrógenos (THS)—sin duda eficaz a la hora de reducir el riesgo de fracturas osteoporóticas-- aumentaba el riesgo cardiovascular y de cáncer de mama, ahora se reserva su uso sólo para mujeres con síntomas de la menopausia muy intensos..

Bifosfonatos. La antes popular calcitonina (que previene fracturas vertebrales y tiene efecto analgésico) empezó a perder protagonismo con la aparición de los bifosfonatos. Estos –alendronato y risedronato--, han demostrado que aumentan la masa ósea y previenen tanto fracturas de cadera como vertebrales. Un estudio con alendronato demostró que los efectos se mantienen a los 10 años, sin efectos secundarios.

Bifosfonato mensual. Bonviva®, de Roche y GSK, es el primer fármaco contra la osteoporosis en una dosis mensual. Hasta su aparición, las mujeres debían tomar un comprimido semanal o diario para tratar la osteoporosis. Su comercialización en España comenzó el pasado mes de enero y está indicado, en dosis de 150 mg mensual, en mujeres posmenopáusicas con alto riesgo de fractura.

El nuevo medicamento (ácido ibandrónico) reduce el riesgo de las principales fracturas (vertebrales y no vertebrales) en más de un tercio en un período de 2 años, según un metaanálisis presentado en el último Simposio Internacional de la Fundación Nacional de Osteoporosis.

Fuente: http://www.plusesmas.com/salud/consejos_para_cuidarse/8_pasos_para_prevenir_la_osteoporosis/1147.html

viernes, 10 de abril de 2015

LA ALIMENTACIÓN SANA VS COMIDA CHATARRA.







FACULTAD DE CIENCIAS DE LA ACTIVIDAD FÍSICA, DEPORTES Y RECREACIÓN
ESCUELA POLITÉCNICA DEL EJÉRCITO
Las asombrosas cifras de obesidad reportadas en el mundo entero, nos llevan a pensar, que nos enfrentamos a algo muy serio, más aún si la Organización Mundial de la Salud prevé que en los países en vías de desarrollo recién está empezando el problema de las enfermedades cardiovasculares, que principalmente son consecuencias de una alimentación y un estilo de vida no adecuadas.
Por Las asombrosas cifras de obesidad reportadas en el mundo entero, nos llevan a pensar, que nos enfrentamos a algo muy serio, más aún si la Organización Mundial de la Salud prevé que en los países en vías de desarrollo recién está empezando el problema de las enfermedades cardiovasculares, que principalmente son consecuencias de una alimentación y un estilo de vida no adecuadas.  ello, el hacer un llamado para unir esfuerzos y crear una cultura hacia la alimentación sana y natural, en disminución de la comida chatarra y artificial, es una necesidad imperiosa, solo así podremos reducir el mercado y la disponibilidad de alimentos altos en grasa y azúcar e incrementar el mercado y la disponibilidad de alimentos sanos.

En un estudio realizado en la OPS-OMS en Quito en 1995, se reportó que el 19 % de escolares son obesos y que el 22 %  tiene presencia de dislipidemias, lo cual representa que el problema está ya en nuestra sociedad.

Se debe asumir el desafío de enfrentar a las presentes y futuras generaciones, que de acuerdo a estudios de varias universidades y por médicos en Estados Unidos arrojan serias sospechas de que la comida rápida sería adictiva. La denuncia amenaza con convertirse en una pesadilla para esta industria. Mientras los obesos de Norteamérica planean demandarla en cuanto haya razones médicas comprobadas, en nuestros países no hay preocupación oficial por el tema. Uno de los grandes desafíos es lograr una real equidad en el acceso a condiciones de vida saludables y a servicios de salud, sobre todo para los menos favorecidos por el desarrollo, razón de ser de cualquier propuesta de cambio, que se llame como tal.

Estudios presentados en la reunión anual de la OMS en Ginebra dieron un cuadro sombrío sobre la corpulencia global, incluyendo estadísticas que indican que 300 millones de personas en el mundo son obesas, 750 millones están sobrepeso y un estimado de 22 millones de niños menores de 5 años están en sobrepeso u obesos.

Investigadores añadieron que aun en algunas partes del África, donde la malnutrición ha sido un problema, la gordura y la obesidad pueden afectar hasta cuatro veces tantos niños como lo hace la malnutrición.

Mary Bellizzi, experta en el Grupo Especial de Obesidad Internacional dijo que los ministros de la salud cuentan con nuevos métodos necesarios para mejorar la calidad nutricional de alimentos disponibles en la escala global. Pero "La educación no es suficiente", dijo. "Necesitamos dar una mirada radical a los suplidores de alimentos para asegurarnos que los alimentos suministrados al público son bajos en grasa, azúcar y sal"; reforzaríamos estos criterios argumentando que la solución se orientaría a fortalecer estrategias que permitan instaurar una cultura de concienciación con respecto a la alimentación en base de alimentos que permitan mantener la homeostasis del ser humano.

El hecho de que principalmente las comidas preferidas por los adolescentes sean las que tienen un alto contenido en grasa, hace que los estudios en relación al tema se profundicen y se apoyen para encontrar estrategias para luchar contra esta mala alimentación que se le ha bautizado como “Comida Chatarra”, “Fast Food” o “Comida Rápida”

Debemos diferenciar los alimentos que contengan proteínas, hidratos de carbono,  grasas, vitaminas, minerales y agua en su adecuada medida que aseguren la correcta alimentación del ser humano. En este importante grupo de alimentos, las grasas no deberían sobrepasar el 30 por ciento del total, y la mayor parte de las mismas debería ser de buena calidad (insaturada). De esta forma estaremos protegiendo el sistema cardiovascular al impedir que se eleven los valores de colesterol. En nuestro medio existe una amplia variedad de alimentos que contienen las cantidades necesarias de este tipo de nutrientes.. Pero lamentablemente, la comida preferida de los adolescentes (como el fast-food, y la comida "chatarra") tiene un alto contenido de grasas saturadas, de la peor calidad.

Pero, ¿cuáles son los errores que más frecuentemente cometen los adolescentes al alimentarse?

En primer lugar, es muy común que salten comidas, sobre todo el desayuno o la merienda, lo que trae aparejado algunas consecuencias metabólicas: como la exagerada secreción de insulina y favorecen el desarrollo de enfermedades como la obesidad y la diabetes.
Además, el gran consumo de comidas de bajo aporte energético (ya sean golosinas, snacks, y otros) distrae su apetito para los alimentos energéticos.

MOVIMIENTOS DE CAMBIO ESTABLECIDOS


Estos planteamientos de cambio no son nuevos, compartiremos a continuación algunas informaciones que muchas tendencias interesadas nos ocultan y que deberíamos reflexionar para un planteamiento de estrategias de solución que convenga a nuestro país y fundamentalmente al ecuatoriano del presente milenio:
-         En los años 80 London Greenpeace en conjunto con otras organizaciones decidieron organizar el día de protesta. El 16 de octubre es el día internacional contra McDonald´s, este es también el día Internacional del Alimento decretado por la ONU. Justamente por ese motivo se eligió ese día. Claro McDonald's destina mucho dinero para combatir esta campaña e iniciar procesos judiciales contra personas y/u organizaciones. A continuación algunas de las causas del porque del boikot y las acciones contra McDonald's:
o       Destrucción de la salud. McDonald's presenta su comida como saludable, pero en realidad contiene mucha grasa, azúcar, sal y no contiene ni fibras ni vitaminas. Este tipo de alimentación puede ampliar los riesgos de contraer enfermedades circulatorias, cáncer, diabetes y otras mas. Los alimentos de McDonald's contienen muchos aditivos químicos, los cuales además de provocar enfermedades pueden provocar la hiperactividad en los niños. En 1991 McDonald's fue responsable, en Inglaterra, de cientos de intoxicaciones.
o       Maltrato de animales. McDonald's necesita gran cantidad de carne, para eso se cría a los animales en condiciones extremas. Los animales no tienen espacio para moverse, los mantienen despiertos las 24 hs. del día, y se los alimenta con hormonas. Esto hace que el animal engorde mucho mas rápido de lo normal. La muerte de estos animales se realiza de las formas mas atroces.
o        El trato con sus trabajadores. Los empleados de McDonald's reciben un salario muy bajo. No se pagan horas extras. La presión de trabajo es muy grande y el personal muy poco. Tiene un grado alto de accidentes en el lugar de trabajo. Muchos de los empleados de McDonald's son personas con muy pocas posibilidades de conseguir otros trabajos. Además el personal cambia constantemente, una de las razones por la que no se puede organizar un sindicato. Aquellos empleados afiliados a un sindicato son despedidos por cualquier excusa ya que McDonald's no quiere saber nada de sindicatos.
Como vemos hay suficientes razones para no consumir en McDonald's o lugares parecidos. Ya que las grandes cadenas de comida rápida tienen la misma metodología de trabajo y producción. Si estamos de acuerdo, deberíamos multiplicar esta  la información por todos lados. La decisión esta en cada uno

-         Si vamos por los Estados Unidos y Canadá observaremos que cada vez, son menos los locales de KFC y se están uniendo a Tacos Bell; esto obedece a que esta empresa esta sometida a varios problemas judiciales por cuanto se les acusa de ser los causantes de la obesidad de la población y sus consecuencias funestas. Desafortunadamente podemos colegir que ahora el objetivo se ha puesto en los países del sur, sino recordemos en nuestra ciudad como empezaron Quito y ahora donde está, el local mas grande esta en la Calle Michelena al Sur, en donde tradicionalmente se expendía comida típica nuestra, no será que estamos cambiando de cultura en este tema?, no son los más baratos y reflexionemos la cantidad de grasa que ingerimos con este producto: grasa en la carne, en la piel, en el aderezo y en el proceso de fritura final, para pensarlo o no?

-         Galletas Oreo es otra de las empresas que han sido demandadas por contener en su producto ácidos hidrogenados, conocidos como ácidos “trans” o “transgénicos”, que añade gas hidrógeno al aceite vegetal y actúa como  colesterol. Estos ácidos son comunes en las galletas. Sus productores dicen que esta “Tratando de disminuir su utilización” , pero que se pierde el sabor y eso no es convenientes; es una manera indirecta de aceptar su procedimiento no tan saludable. Algo que debemos tener en cuenta es que las grasas saturadas elevan el colesterol malo LDL, más estas grasas “trans” no solamente que tienden a elevar el colesterol malo, sino que destruye el colesterol bueno. Es decir, que hay un doble mecanismo de agredir al organismo humano.
Hace largo rato que los norteamericanos ven cómo les aumenta el volumen de la barriga al compás de la comida chatarra, mientras crecen las enfermedades coronarias, la diabetes y otras relacionadas con los alimentos. Pero hay más: según un estudio de la Universidad de Princeton, para el 2060 el cincuenta por ciento de los habitantes será obeso, mientras que la mitad del resto estará en condiciones de serlo.

HAMBURGUESAS DE... ¿CARNE?

El estudio universitario, realizado por un grupo formado por investigadores científicos, sociólogos y nutricionistas, sugiere algo que puede parecer obvio, pero que sin embargo no lo es tanto: que la gran culpable de estos malos hábitos alimenticios es la comúnmente llamada “comida chatarra”, principalmente las hamburguesas y pizzas que se venden en los locales de comida rápida.
¿Por qué no es tan obvio como parece?
Porque si bien el estudio no lo menciona de manera directa, de alguna forma sugiere que dichos bifes puede que en realidad no lo sean tanto. Es decir, que además del perjuicio evidente para la salud que provoca el comer este tipo de alimentos a diario (aumento del colesterol, mala irrigación de la sangre y muchos otros inconvenientes), habría que ver si verdaderamente se está comiendo carne o algo que se parece a ella, un sucedáneo que bien podría estar compuesto de un diez o quince por ciento de carne y el resto de aditivos y conservantes.
 
“La gran demanda de estos alimentos les exige a las empresas una dinámica cada vez mayor si quieren conservar su lugar de privilegio en el mercado. Y por la rapidez con la que deben trabajar puede que los métodos de producción no sean del todo ortodoxos”. ¡Como para pedir tranquilo un combo!
El Presidente de Estados Unidos Bill Clinton en uno de sus discursos, dio una suerte de diagnóstico según el cual el gran culpable, al fin y al cabo, es el estilo de vida norteamericano. “Nos alimentamos cada vez más con comida rápida por culpa de nuestros alocados horarios, y somos cada vez menos activos físicamente por nuestra dependencia del confort, desde los automóviles hasta las computadoras y los controles remotos”, sentenció con preocupación.

Informes de investigadores de la Universidad de Princeton se publicó casi al mismo tiempo en que el presidente norteamericano hablaba. Sin embargo, a pesar de los alertas sobre los riesgos y a pesar del aumento en las estadísticas de enfermedades coronarias a causa de la mala alimentación, no son muy optimistas en cuanto a cómo podrían estos intentos cambiar los hábitos del estadounidense promedio. “No es sólo un problema de con qué se alimentan, sino también de por qué”, explica Dan Stiye, miembro del equipo investigador. “Desde que yo era chico; ví, que mi padre desayunaba donas, que además de la harina se ponen cada vez más sofisticadas, con jaleas y todos esos ingredientes que requieren de una alta dosis de conservantes químicos para perdurar, y yo nunca entendí porqué no desayunaba avena en vez de donas, o jugos naturales en lugar de tocino. Nadie se da cuenta de los riesgos no sólo de comer estas cosas en forma permanente, sino de la obesidad a la que están invariablemente condenados con esas dietas”.

Hace casi dos años, un estudio de la Universidad de Tokyo afirmaba que el físico de los japoneses estaba cambiando en gran parte como consecuencia del cambio de la alimentación. Según explicaban, la dieta de comida chatarra a la que empezaban a acostumbrarse, y a tomar como propia, merced al desembarco de McDonald’s en tierras orientales, les modificaba la manera de masticar, y por consiguiente la formación de las mandíbulas. Pero nada ha cambiado.

De hecho, en ningún lugar es probable que algo cambie. Mientras se sigue intentando demostrar que la comida rápida no es saludable, las ventas de empresas como Pizza Hut, Burguer King y la misma McDonald’s aumentan en forma considerable. Según el sociólogo Albert Margus, uno de los motivos que pueden explicar esto es la desconfianza hacia lo desconocido: “Cuando una persona debe comer fuera de su casa prefiere el lugar que ya conoce, no se quiere arriesgar en un restaurante que no sabe cómo prepara sus alimentos... Entonces se come una hamburguesa, porque ya conoce su sabor, sabe que lo satisface y encima es económicamente accesible... El problema es justamente que no sabe qué problemas le traerá eso en el futuro inmediato”

AFECTACIÓN EN LA EDAD ESCOLAR


En Santiago de Chile, investigaciones realizadas en la Región Metropolitana determinó que el 66% de los menores come papas fritas o chocolates durante los recreos, y sólo un 6,9% prefiere los productos lácteos.

Junto al cuaderno de castellano, el libro de historia y la caja de lápices de colores, los niños  llevan un paquete de papas fritas para el recreo y dinero para comprar un helado. Al día siguiente, cambian algunos cuadernos, pero no las papas fritas ni el helado.

Así transcurren los días y en la mochila brillan por su ausencia las frutas, flanes, yogures o leches, tal como sucede con la gran mayoría de los niños chilenos, según estableció un estudio efectuado en diciembre de 1999, en la Región Metropolitana por el Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos (Inta)

Los investigadores centraron su mirada en el poder de la publicidad en la formación de hábitos alimenticios de los niños, descubriendo una serie de costumbres que favorecen el surgimiento de niños más y más obesos.

Por ejemplo, el 80% de los niños recordó al menos un comercial de alimentos o bebidas que le agradaba especialmente, mientras que el 70% expresó su interés en probar nuevos productos que eran avisados por la televisión

La muestra estuvo integrada por 786 escolares, hombres y mujeres, que cursaban el primer ciclo de enseñanza básica -de primero a cuarto- y que pertenecían a todos los estratos socioeconómicos.

A todos ellos se les consultó sobre los principales productos que ingerían en la colación, si estaban acostumbrados a comer a deshora, qué productos les gustaba más y cuáles eran sus comerciales preferidos. Al preguntarles a los niños qué alimentos adquirían con su dinero, el 66% dijo preferir las papas fritas, galletas, souflés, chocolates, helados y otros alimentos ricos en grasas saturadas. Luego venían las bebidas gaseosas y jugos con un 14,5%, y recién en tercer lugar estaban el yoghurt y la leche, con apenas un 6,9%. Estos datos ayudan a explicar la creciente epidemia de obesidad infantil.

El consumo de frutas es cada vez menos frecuente, por lo que creemos que en pocos años más tendremos niños con problemas de articulaciones y columna. Además, se adelantará la edad de aparición de las enfermedades cardiovasculares y subirán los niveles de colesterol.

El respeto por las horas de comida es uno de los puntos esenciales para mantenerse en el peso. En el estudio, más del 70% de los niños reconoció que comía a deshora, principalmente golosinas dulces y saladas.

Otro hábito que se ha perdido y que los especialistas recomiendan como más saludable, es comer pan con un agregado durante el recreo. Actualmente, sólo el 10% de los pequeños lleva un sandwich al colegio. Los expertos sugieren adquirir las calorías de diferentes comidas. Por ejemplo, las dos porciones diarias de pescados, carnes o legumbres que requiere un escolar, pueden sacarse de un trozo de ave y un plato de porotos, o bien de un bistec pequeño más una porción de atún. Los especialistas recalcan, además, la necesidad de que los menores realicen actividad física para quemar las calorías adquiridas, que en el caso de los escolares, debe ser de una hora diaria como mínimo.

Lo preocupante es que las instituciones educativas, no quieren sacar las máquinas expendedoras de gaseosas y papas fritas porque son una fuente de ingresos, ante estas circunstancias ya se están tomando medidas ante esta epidemia, van a limitar la venta de comida chatarra en los colegios, ya que para una cantidad enorme de chicos estadounidenses, el desayuno o el almuerzo salen de una máquina expendedora del colegio. Una lata de gaseosa, tal vez, que acompaña a una barra de chocolate o a unas papas fritas.

Hoy, sin embargo, una creciente cantidad de estados se están ocupando del tema para tratar de limitar el aumento de la obesidad infantil. Decidieron para ello imponer estrictos límites a la venta de golosinas, gaseosas y bocaditos con grasa en las escuelas. Cerca de una docena de estados analizan la aprobación de leyes destinadas a no dejar funcionar a estas máquinas durante el horario de clases, a ordenar que no incluyan dulces o a imponer nuevos impuestos a las gaseosas para pagar con esos fondos sueldos de docentes y programas de desayunos.

En California, por ejemplo, están a punto de aprobar una ley que prohibirá que en las escuelas primarias se vendan otras bebidas más que leche, agua o jugos. En Hawaii, los legisladores presionan ya, para que se eliminen las máquinas de gaseosas. Toda esta ola de leyes tienen su raíz en las últimas estadísticas sobre obesidad infantil que difundió el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades. Según advirtió este organismo este año, los adolescentes de hoy son tres veces más proclives a sufrir sobrepeso que hace 20 años, lo que lleva a muchos legisladores a tomar como blanco a la "comida chatarra" , sindicada responsable.

"¿Qué se puede hacer cuando un chico ya está comiendo papas fritas y gaseosas a las ocho de la mañana?", observó Martha Escutia, una senadora que apoyó el proyecto de ley en California.

La industria alimenticia asegura que los chicos necesitan hacer más ejercicio y no contar con menos opciones en las máquinas. Por otra parte, en las escuelas, las máquinas expendedoras son una importante fuente de dinero adicional. Aportan cientos de millones de dólares anuales para actividades extracurriculares. Algunas escuelas tienen docenas de máquinas en sus pasillos y llegan a recaudar hasta 50.000 dólares o más en comisiones. Y utilizan ese dinero para bandas escolares, centros de informática o viajes.

Como desean que todos estos programas continúen vigentes, las escuelas se oponen a todas estas restricciones. En muchos casos, la resistencia fue lo suficientemente fuerte como para frustrar o erradicar directamente todas estas medidas o al menos para postergarlas hasta que comience la próxima sesión legislativa.

El Departamento de Agricultura de EEUU trató de prohibir las ventas de golosinas y gaseosas en las escuelas hace más de dos décadas pero no pudo hacer realidad su deseo a raíz de la acción de una corte de apelaciones federal en 1983.

Para la industria alimenticia, le hecho de atribuir la culpa a un solo tipo de comida resulta demasiado simplista."No existen alimentos buenos y alimentos malos" declaró Chip Kunde, director del grupo Grocery Manufacturers of America. "Sólo existen dietas buenas y dietas malas".

Algunos investigadores no están del todo de acuerdo y advierten que los chicos están comiendo más de todo, no sólo golosinas, y haciendo menos ejercicio. De hecho, sólo el 29 por ciento de los estudiantes asistieron en 1999 a clases diarias de gimnasia, en contraste con el 42 por ciento en 1991, según el Centro para el Control y Prevención de las Enfermedades, lo que les hace más difícil quemar las calorías adicionales que consumieron.

RESPUESTAS POSITIVAS


Ya hay respuestas positivas de los productores de este tipo de comida por ejemplo:
-         Pepsi Cola cede ante los enemigos de la obesidad y añade brócoli a sus papitas; además han contratado al Dr. Keneth Cooper el padre del aerobísmo y al D.r Dean Ornish el padre de los alimentos bajos en grasas. Su deseo es convertirse en la empresa mas orientada a la Salud en los Estados Unidos, claro de por medio están 26.900 millones de dólares.
-         Se ha recibido con beneplácito la revolucionaria idea de la compañía norteamericana Mc Donalds’ de que desde el 1 de septiembre pasado el aceite usado para la cocción de sus productos (especialmente las papas fritas) está reduciendo los ácidos grasos “trans” en 48% y aumentando las grasas “poliinsaturadas” en 167%, lo que ha originado escandalosas especulaciones financieras con más que probables implicaciones políticas y legales en los Estados Unidos. ¿Qué significa esto?
Significa que se está pensando en la salud del consumidor y nuevamente se está retomando el camino correcto. ¿Por qué nuevamente? Para responder esta pregunta a cabalidad vamos desde el principio. Las compañías expendedoras de hamburguesas, llámense Mc Donalds’, Burger King, Moss Burger, Wendy’s, etc., basan la cocción de sus productos en aceites compuestos por ácidos grasos, lo que no significa que esté del todo mal. ¿Por qué? Porque los ácidos grasos son los ladrillos, los bloques de construcción de las grasas, una parte esencial en la dieta humana.

Las grasas nutricionales son una mezcla de ácidos grasos saturados e insaturados. La diferencia estriba en que las grasas saturadas están cargadas de átomos de hidrógeno en su estructura química, mientras que las grasas insaturadas no. Productos como la manteca y la mantequilla son grasas saturadas, mientras que los aceites de oliva, semilla de algodón, maíz, soya y otros aceites vegetales son insaturados.

Las grasas saturadas son las que hacen que el colesterol LDL (low density lipoprotein, lipoproteína de baja densidad) aumente en la sangre, lo que es malo para la salud, ya que es el causante de la arterioesclerosis y los infartos cardiacos. En cambio, las grasas insaturadas son las buenas de la película porque hacen que este colesterol LDL disminuya en la sangre. La cosa es un poco más complicada cuando empezamos a hablar de los ácidos grasos “trans”.
Al principio, cuando se inició esto de la “comida rápida”, las papas fritas y demás frituras eran cocinadas con aceites de origen animal, que eran grasas saturadas y por lo tanto, dañinas para el corazón. Se iniciaron campañas de protección al consumidor, y la presión llegó a tal punto que la mayoría de cadenas de comida rápida (o “comida chatarra” como comúnmente se le llama en Latinoamérica) empezaron a usar aceites de origen vegetal. Pero los aceites vegetales tienden a ser menos estables y se vuelven rancios más rápidamente que las grasas animales, lo que produjo un nuevo cambio: se empezó a usar aceite vegetal previamente hidrogenado, un proceso por el cual los espacios vacíos dentro de las moléculas de grasa insaturada son llenados parcialmente por átomos de hidrógeno, permitiendo de esta manera a los aceites vegetales mantenerse frescos por mucho más tiempo, además de hacer papas fritas más sabrosas y crocantes.

Para la industria de la comida chatarra estos aceites hidrogenados parcialmente eran doblemente benéficos: las compañías tenían un producto barato con largo tiempo de uso, a la vez que le daban a los consumidores los aceites vegetales que ellos demandaban, no obstante hidrogenados. Para el público consumidor, sin embargo, el resultado era totalmente el opuesto. Y eso es porque, las grasas hidrogenadas contienen un tipo de enlace hidrogenado llamado “trans” que es tan malo como el enlace de hidrógeno de las grasas saturadas. Quizás peor, a juzgar por los trabajos de algunos expertos en nutrición familiar: mientras que las grasas saturadas elevan el colesterol LDL, las grasas “trans” tienden no solamente a elevar el colesterol malo, sino que disminuyen el bueno (el colesterol HDL o high density lipoprotein), como ya dijimos anteriormente.

El Departamento que administra los medicamentos y alimentos en los Estados Unidos (USFDA en inglés), casi siempre, no ha podido obligar a los vendedores a colocar en las etiquetas de sus productos el contenido de ácidos grasos “trans”, pero el Departamento actualmente está trabajando en nuevas reglas que forzarán a Mc Donalds’ y demás a hacerlo. El cambio en la calidad del aceite hará de sus papas fritas, McNuggets de pollo y su filete de pescado alimentos más saludables para los corazones de los 46 millones de consumidores norteamericanos que diariamente comen en sus locales. Pero cuidado que eso no significa que ahora dichos productos sean completamente sanos. Las papas fritas cocinadas en este nuevo aceite tendrán exactamente el mismo contenido calórico y no harán nada para adelgazar esa obesa cintura.

La pregunta que se hacen los consumidores en Japón es: ¿Cuándo esas restricciones a los aceites “trans” y grasas saturadas en general se impondrán en todas las cadenas de comida rápida que funcionan en este país? Distinguidas autoridades, tienen la palabra. Claro los japoneses hace 20 años no conocían el cáncer de mama, ni sabían de comida chatarra y peor de sobrepeso. El fríjol de soya era el que más les protegía. 
El estilo de vida propicia que la mayoría de las actividades familiares giren alrededor de la televisión, los juegos de video y la comida de preparación rápida. Esas costumbres han traído como consecuencia un alto índice de obesidad infantil.

La Academia Americana de Psiquiatría de Niños y Adolescentes (AACPA) reporta que entre el 16% y el 33% de menores de este país son obesos. Este problema causa anualmente un promedio de 300 mil muertes y un costo de 100,000 millones de dólares.

Esta situación es especialmente grave entre la población latina que radica en Estados Unidos. Investigaciones de la Asociación Americana del Corazón (AHA) indican que hay más niños latinos gordos que de otros grupos raciales, como blancos y afroamericanos. Los niños latinos obesos alcanzan un 17.4% y un 13.7% las niñas de esa misma raza de entre 6 y 11 años. Los adolescentes también superan a los grupos raciales mencionados en las edades de 12 a 17 años. Los muchachos alcanzaron un porcentaje de 14.6% y la jovencitas un 13.7%.

Existen diferentes factores que propician la obesidad entre los latinos. En primer lugar, se ha comprobado que su dieta se modifica al llegar a este país. Tienden a consumir grandes cantidades de pan dulce, galletas saturadas de grasa, hamburguesas, papas, cebollas, tortillas fritas, así como muchas bebidas gaseosas. Son pocos los latinos que consultan las etiquetas de los alimentos para elegir los que contienen menos grasas y calorías.

Según el doctor Richard Strauss, director del Departamento de Control de Peso Infantil de la Escuela de Medicina de New Jersey, los niños con sobrepeso rebasan en 25 libras su peso ideal. A quienes tienen 40 ó 50 libras de más se les considera obesos. Para asegurarse en qué condición se encuentran sus hijos, es conveniente consultar con su doctor. Es también importante que siga las instrucciones de la Asociación Americana del Corazón, que recomienda hacerse un chequeo para conocer el factor de grasa del cuerpo.

CAUSAS


De acuerdo con el doctor Strauss, la mayoría de los niños de hoy pasan más tiempo inactivos. Durante el día apenas si se mueven y cuando lo hacen es sólo para caminar despacio. Otro factor que influye en la gordura de los infantes son los hábitos alimenticios de la familia. En la mayoría de los casos, se ha visto que los niños obesos tienen familiares que también lo son. Según la AACPA, los hijos de un padre obeso tienen un 50% de probabilidades de seguir esa tendencia cuando sean adultos y un 80% si sus dos padres son obesos.

Además de llevar una dieta deficiente y de historia familiar de obesidad, otros elementos que causan este problema son: comer en exceso y rápido, falta de ejercicio, enfermedades endocrinas o neurológicas, consumo de ciertas medicinas, vida estresante, problemas familiares, baja autoestima, depresión y maltrato.

Los tiempos en que los niños pasaban la mayor parte del día jugando al aire libre han quedado muy lejos. Hace todavía 20 años, en la televisión sólo se veían cinco canales y los chicos preferían estar afuera, jugando. Ahora la casa cuenta con más de 60 canales de televisión, computadoras y juegos de videos y el refrigerador está lleno de comida "chatarra".

Hoy los padres tienen que trabajar varios turnos para ganar el sustento y prefieren que sus hijos no salgan por razones de seguridad. De esa forma, los niños se han convertido en buenos consumidores y están acostumbrados a obedecer los mensajes recibidos por las grandes cadenas de servicio rápido o compañías de la industria alimenticia.

Eric Schlosser, autor del libro Fast Food Nation: The Dark Side of All-American Meal, señala que hace 25 años las grandes campañas publicitarias no incluían a los menores en sus mensajes. En cambio, ahora son su blanco principal. Esos consorcios han creado diferentes estrategias para captar el consumo infantil. Se valen de áreas de juego en sus locales, juguetes de moda, colores, las llamadas happy meals y otros. "Por otra parte, la mayoría de las veces los padres acceden a comprar esos productos, aun a sabiendas de que no son saludables", explica el autor. "El trabajo de los padres los obliga a pasar mucho tiempo fuera de casa, esas circunstancias les crean complejos de culpa que los hace acceder a las demandas de sus hijos".

Schlosser dice: "El típico niño americano pasa más tiempo viendo televisión que haciendo otra cosa, excepto dormir. En un año ve más de 30 mil comerciales y muchos de ellos tienen una televisión en su cuarto".

La obra Fast Food Nation: The Dark Side of All-American Meal es un buen recurso para descubrir qué hay detrás de esas monumentales campañas televisivas dirigidas exclusivamente a los niños. Explica también porqué el platillo tradicional americano, la hamburguesa, es un riesgo para la salud. Y probablemente muchos querrán convertirse en vegetarianos cuando sepan que el alimento del ganado está constituido básicamente de desechos y productos carnívoros a fin de aumentar la producción de carne.
Las costumbres alimenticias también han cambiado considerablemente en los últimos 20 ó 30 años. La tercera parte de las comidas se hacen fuera de casa, y como se mencionó antes, se sirven grandes porciones con alto contenido de grasa. El consumo de bebidas gaseosas ha aumentado de 19 galones al año por persona en 1964, a más de 50 galones en la actualidad.

Los menores que a temprana edad acostumbran su paladar a la grasa, azúcar y harinas refinadas, van en camino de contraer enfermedades serias, como problemas cardiacos, alta presión, diabetes, alto colesterol, problemas respiratorios y para conciliar el sueño.

REVISIÓN DE HÁBITOS ALIMENTICIOS


"Mientras los menores no aprendan a disfrutar de vegetales, frutas, granos enteros y aumenten sus actividades físicas, es difícil que haya logros para reducir su obesidad", dice el doctor Strauss. "Ese problema atañe a toda la familia y es importante limitar el tiempo que se pasa frente a la televisión, la computadora o los juegos de video".

También es importante que los padres revisen sus hábitos alimenticios y que apoyen a los menores en lograr una reducción de su peso. El proceso será más rápido y fácil si la familia ayuda. El cambio más fácil para lograr una dieta saludable es la limitación de grasa. Antes de optar por una dieta, consulte con su médico. Las dietas para menores son diferentes a las de los adultos.

Incremente las actividades familiares al aire libre. Salga con su familia a las montañas, a la playa o al parque; haga que los niños caminen y corran. Si es posible, inscriba a sus hijos para practicar un deporte o danza, en clubes de montañismo o para practicar el ciclismo. Si su presupuesto o su tiempo son limitados, organice sesiones de ejercicios en su casa, se puede correr en un mismo lugar. Sustituya los antojos "chatarra" con zanahorias, jícamas, pepinos, que no tienen una gota de grasa y sí mucha fibra. Antes de la comida, prepare a la familia una ensalada con verduras crudas. Ayudará a disminuir el hambre y a consumir menos cantidad de comida. Sustituya los aderezos por jugo de limón y unas gotas de aceite de oliva. Recuerde que se puede cocinar con muy poca o nada de grasa. El aceite no mejora el sabor de los alimentos.

Los padres que comen saludablemente son excelentes modelos para sus hijos.

MEDIDAS PARA CONTROLAR LA OBESIDAD


Para la AACPA es necesario que los niños y su familia lleven un programa de control de peso para combatir la obesidad. Entre sus medidas destacan:
  • Cambio de hábitos alimenticios, comer más despacio.
  • Desarrollo de nuevas rutinas y consumo de alimentos no grasos. Evitar comidas rápidas o "chatarra".
  • Reducir las porciones y consumir menos calorías.
  • Incrementar la actividad física, especialmente caminar, tener un estilo de vida activo.
  • Saber qué come el niño en la escuela, es común que ahí se vendan alimentos grasos o azucarados.
  • Hacer comidas familiares en lugar de cenar enfrente de la televisión.
  • No usar la comida como premio.
  • Limitar los antojitos, refrescos, comida de preparación rápida.
  • Evitar el uso de píldoras para perder peso.
  • Asistir a un grupo de apoyo.

BIBLIOGRAFÍA:


       Jacobi, E. (OMS). Memorias del I Congreso Nacional de Salud y Vida. Quito. Mayo 2002
       Salud: Educación y Reforma (Memorias del Seminario Taller Funciones Esenciales de la Salud Pública: Retos para el Desarrollo de los Recursos Humanos Frente a la Reforma Sectorial), Rubén Paz, ed. Edmundo Granda Ed., Quito-Ecuador-OPS, 1999.
       World Health Organization. 1999. Annual Report. Genova: World Health Organization.
       Memorias del I Curso Internacional de Ciencias Aplicadas a la Actividad Física y Deportes de la Conferencia Magistral “Actividad Física pasaporte para la Salud”. Víctor Matsudo. Diciembre 2002. Quito-Ecuador.
       Asociación Americana del Corazón (AHA): http://www.americanheart.org/
       Asociación de la Diabetes:
       Academia Americana de Psiquiatría de Niños y Adolescentes: http://www.aacap.org/
       Fundación Aware: http://www.awarefoundation.org/
       Fast Food Nation, the Dark Side of the All-American Meal, por Eric Schlosser. Editorial Houghton Mifflin Company.
Revista “Isto é Agita Sao Paulo”. Programa Agita Sao Paulo. 2002.
Referencia: http://www.portalfitness.com/articulos/educacion_fisica/alimentacion.htm