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jueves, 28 de julio de 2016

Las 10 claves para aumentar tu autoestima en 30 días




Este artículo te muestra diez consejos para que puedas superar tus problemas de confianza.
Uno de los problemas más frecuentes en mi consulta es la baja autoestima. La baja autoestima conlleva una percepción negativa sobre uno mismo, y es un factor que nos puede limitar mucho en nuestra vida diaria.  Lo cierto es que, en muchas ocasiones, los pacientes no saben identificar que sufren una autoestima baja. ¿Por qué? 

sábado, 23 de julio de 2016

Problemas y enfermedades del aparato digestivo

Problemas y enfermedades del aparato digestivo
Las enfermedades digestivas son trastornos del aparato digestivo, que también se denomina tracto gastrointestinal.
¿Qué es la digestión?
La digestión es un proceso mediante el cual los alimentos y las bebidas se descomponen en pequeñas partes (nutrientes) que el cuerpo absorbe y luego utiliza como energía y pilares fundamentales para las células.

viernes, 22 de julio de 2016

PROGRAMA PARA LA DETECCIÓN Y TRATAMIENTO DE LA SENSIBILIDAD AL GLUTEN



 ¿Qué es el gluten?
El gluten es una glucoproteína que se encuentra en cereales de consumo tan habitual como el trigo, la cebada, el centeno o la avena y en otros cereales que son de consumo menos frecuente como son la espelta (también llamada trigo salvaje) y el triticale (cereal mezcla de trigo y centeno). A su vez, el gluten está compuesto por otras dos glucoproteínas: la gliadina y la glutenina.
El gluten es el responsable de la elasticidad de la masa de la harina, lo que permite que, junto con la fermentación, el pan obtenga volumen así como la consistencia elástica y esponjosa de las masas horneadas.
Sensibilidad al gluten

viernes, 17 de junio de 2016

10 alimentos que ayudan al desarrollo muscular


TE RECOMENDAMOS
Rutina Quema-grasas de Fuerza Metabólica
Aminoácidos o proteínas, una difícil decisión
Muchas son las personas que entrenan arduamente para lograr un mayor tono y desarrollo muscular, pero en ocasiones, una alimentación que acompañe puede ser la clave para destapar los músculos y ver su incremento.

jueves, 31 de marzo de 2016

Cómo prevenir un ataque cardíaco



http://herbalifemanta.blogspot.com/2016/01/las-grasas-y-aceites.html
Hasta hace unos años, los ataques del corazón eran una problemática ligada solamente a los hombres mayores de 40 años. Sin embargo, hoy en día está comprobado que cualquiera de nosotros puede ser víctima de una falla cardíaca. Por ello, Vivir Salud te acerca algunas medidas que debemos tener en cuenta para prevenir un ataque cardíaco y tener una vida más saludable en todos los aspectos.
Realiza actividad física
Con frecuencia, solemos preocuparnos por cuidar nuestro cuerpo una vez que hemos sufrido alguna complicación en la salud y es justamente en esos momentos cuando no tenemos la fuerza física para tomar la iniciativa de iniciar una rutina de ejercicios. Por ello, la mejor solución es forjar el hábito de realizar actividad física antes de que aparezcan los primeros síntomas.
http://herbalifemanta.blogspot.com/2016/01/las-grasas-y-aceites.html
Con apenas 30 minutos al día, 4 o 5 veces a la semana, lograremos tener un organismo mucho más preparado para soportar desequilibrios cardíacos y evitar así que una mínima complicación derive en un ataque o problema más grave.
Y recuerda: sacar a pasear al perro, subir las escaleras, caminar con las bolsas del súper o limpiar la casa son consideradas actividades físicas, por lo que, ajustando estos pequeños detalles, puedes cumplir con tu rutina diaria al tiempo que ejercitas tu cuerpo.
Mantener una dieta equilibrada.
http://herbalifemanta.blogspot.com/2016/01/las-grasas-y-aceites.html
Para que tu organismo mantenga un equilibrio saludable, tu alimentación juega un rol esencial. Es mentira que debes consumir vitaminas o suplementos dietarios costosos, con sólo cuidarte en las comidas y evitar algunos excesos puedes mantener tu cuerpo bien alimentado y con el equilibrio justo para estar saludable.
Para ello, abandona las comidas saturadas en grasas o con alto índice de colesterol y evita el consumo abundante de sal y frituras. Una dieta equilibrada incluye frutas y verduras, legumbres, pescado y carnes magras. Recuerda que dejar de comer no es sinónimo de equilibrio, por el contrario, puede resultar muy perjudicial para tu cuerpo.
http://herbalifemanta.blogspot.com/2016/01/las-grasas-y-aceites.html
Respeta el IMC (Índice de Masa Corporal)
Preocuparse por el IMC no es otra cosa que mantener un peso saludable, de acuerdo a la relación que guarda con nuestra altura. Cuando somos adolescentes, el peso corporal incrementa con el desarrollo de nuestro cuerpo y el aumento de la masa muscular. Pero a medida que entramos en la adultez, el cuerpo deja de crecer y sólo comienza a engordar, por lo que el aumento de peso, generalmente, se debe a una acumulación de grasas que son muy perjudiciales para nuestro organismo. Es así que, una de las maneras de controlar nuestra salud cardíaca, es mantener el IMC estable y tu organismo se encontrará saludable.
Con estos consejos es posible cuidar la salud cardiovascular y prevenir un ataque cardíaco. Además, hazte los chequeos de rutina y visita a tu médico asiduamente.
http://www.imujer.com/salud/4483/como-prevenir-un-ataque-cardiaco.

sábado, 6 de febrero de 2016

martes, 2 de febrero de 2016

El Té verde y sus beneficios.

Propiedades y beneficios del té verde
El té verde es una de las bebidas que más beneficios aporta al ser humano. Entre algunas de las propiedades que se le atribuyen -muchas de ellas comprobadas científicamente- se encuentran la de ser antioxidante, bueno para perder peso y hasta incluso para la dentadura. Conoce más sobre esta gran infusión.
El té verde es una bebida que ha ganado adeptos en el mundo entero por diversas razones. Y muchas de ellas van más allá de su sabor. Es que esta bebida puede traer aparejados una serie de aportes muy buenos para el ser humano.

martes, 26 de enero de 2016

La Diabetes Causas y Factores de Riesgo Diagnostico.


Diabetes Causas y Factores de Riesgo Diagnostico . En la actualidad hay una epidemia de obesidad y sobrepeso que estamos padeciendo y en México aun mas. Y una enfermedad derivada de este padecimiento es la Diabetes que nos ha traído tanto mal. Aquí te mostramos algunos factores de riesgo y su diagnostico para que tomes tus precauciones si es que aun no la padeces. Pero si ya la padeces para que tomes acción.

La obesidad daña al hígado.

Mientras que hace unos años el abuso del alcohol era la principal causa de la degeneración de este órgano, ahora la obesidad es el nuevo motor del daño hepático, con graves consecuencias para el organismo

"¿Acaso hay algún hígado que no lo sea?" Ésta es la pregunta que formulan muchos afectados del hígado graso, una enfermedad crónica asociada a la grasa, en el mismo instante en que el especialista se lo comunica. En efecto, el hígado de los humanos, al igual que el 'foie gras' (hígado graso en francés) de patos y ocas, es una de las partes más grasas del cuerpo. Sin embargo, en el caso de las personas esta denominación se refiere a una enfermedad hepática relacionada con elevados niveles de grasa en las células de este órgano.

En España se calcula que entre 3,5 y 4,5 millones de personas padecen las consecuencias del hígado graso y entre 800.000 y 1.200.000 sufren la esteatohepatitis (un mal caracterizado no sólo por la acumulación de material graso en los hepatocitos o células hepáticas, sino por la inflamación del hígado), números éstos equivalentes al número de afectados por el virus de la hepatitis C y al de personas con daño hepático por consumo masivo de alcohol. A pesar de que la esteatohepatitis es una enfermedad leve, en el 5% de los casos puede evolucionar a formas más graves, como cirrosis -algunas estimaciones sitúan en un 2% el porcentaje de la población española adulta que padece cirrosis- y cáncer de hígado, según datos aportados por la Unidad de Hepatología en la Clínica Universitaria de Navarra (CUN), la cirrosis afecta a un 5% de la población.

La obesidad, la causa principal

La causa más determinante del hígado graso es la obesidad, por detrás del alcohol, que hasta hace poco era la principal fuente de daño hepático. Y aunque se desconoce el tiempo necesario que debe transcurrir hasta que el hígado llegue a ser graso, se tiene constancia de que las personas que engordan en muy poco tiempo pueden desarrollarlo con rapidez. No obstante, el abuso del alcohol y ciertas enfermedades metabólicas también son factores determinantes que contribuyen al origen de este mal.

En EE.UU. la obesidad se ha convertido en la primera causa de trasplantes hepáticos en niños

Por otro lado, es habitual que el hígado graso se diagnostique en aquellas personas que sufren el síndrome metabólico, una combinación de varios factores de riesgo cardiovasculares, como son la obesidad, la diabetes, la hipertensión arterial y la dislipemia. En ellos, la prevalencia de esta patología es mucho mayor, con proporciones que, según distintos autores, van del 20 al 30% de las personas obesas, del 10% al 75% en diabéticos y del 20% al 92% de los que sufren hiperlipidemia (exceso de grasa o lípidos en sangre).

Diagnóstico

Aunque pocas personas afectadas por hígado graso se quejan de dolor (de leve a moderado) en la zona correspondiente al hígado -hipocondrio derecho- menos aún son las que sufren síntomas de insuficiencia hepática. Por este motivo, se llega al diagnóstico después de haberse realizado un análisis de sangre rutinario, siempre que se detecte en los valores de los marcadores hepáticos -las transaminasas- una alteración, o bien después de una imagen sospechosa en una ecografía abdominal. Sin embargo, el diagnóstico certero de hígado graso se fundamenta en la biopsia hepática; si se da una elevación de las transaminasas, el órgano en cuestión está inflamado y si el facultativo cuenta con indicios de que, además, el paciente pueda tener grasa en el hígado, se le practicará una ecografía abdominal y después, si es preciso, la biopsia.

Tras analizar estas pruebas, el pronóstico del paciente es favorable si se comprueba que, en efecto, tiene el hígado graso pero no se aprecia un proceso inflamatorio porque no hay una alteración en las transaminasas. Pero si se dan los dos estados, grasa e inflamación (esteatohepatitis), el paciente deberá seguir los controles y recomendaciones prescritas por el especialista para evitar que el mal evolucione hacia formas más severas, aunque la mayoría de personas con hígado graso no desarrollan consecuencias graves.

Bajar de peso, el mejor tratamiento

La detección exclusiva del hígado graso puro no exige un tratamiento determinado, aunque no hay consenso científico que indique que no pueda evolucionar hacia formas más graves de la enfermedad. Por esta razón, es preferible prevenirlo y que cada paciente introduzca los cambios pertinentes en su dieta para perder peso, bajo control médico siempre que sea posible.

No es una "mala dieta" en sí lo que produce el hígado graso, sino un peso excesivo. Por ello, no es necesario seguir una dieta especial para esta enfermedad, sino hacer régimen para alcanzar el peso ideal. Los alimentos no causan daño, el daño lo crea la obesidad. Tampoco hay alimentos prohibidos para el hígado, como el chocolate o las comidas ricas en grasas, tan asociadas a malas digestiones. La única prohibición para controlar este mal es evitar el consumo de alcohol.

En cuanto a la esteatohepatitis, su tratamiento admite dos modalidades. La más importante es evitar la obesidad y el sobrepeso y aumentar la actividad física. Además, en pacientes diabéticos se ha comprobado que, si se controla la enfermedad, se constata una mejora de la esteatohepatitis.

Por otro lado, en los últimos años han comenzado a comercializarse algunos fármacos para controlar los factores de riesgo asociados al hígado graso, aunque no son tratamientos eficaces de forma universal y se recetan a cada paciente de forma individualizada. En algunas ocasiones son útiles los antidiabéticos, ya que la resistencia a la insulina es un factor que favorece la acumulación de grasa en el hígado, por lo que el uso de fármacos para mejorar la sensibilidad a la insulina se entiende como un tratamiento eficaz. En otras, sin embargo, se opta por recomendar medicamentos para las grasas e incluso hay casos en los que se recetan fármacos hepatoprotectores.

Menores afectados

Como en los adultos, en los niños este problema hepático es asintomático, de ahí que los padres no puedan detectarlo. El pediatra, sin embargo, puede diagnosticar el mal del hígado graso mediante la palpación primero y con ecografías abdominales después. No obstante, son muchas las ocasiones en que estas pruebas no aportan toda la información necesaria para el diagnóstico, de ahí que se completen con análisis de sangre para comprobar si los valores de las transaminsasas son elevados. Desde 2007 está disponible un nuevo método no invasivo, el "test de la metacetina marcada con isótopo estable carbono 13", impulsado por Ramón Tormo, responsable de Gastroenterología Pediátrica del Hospital Quirón, en Barcelona.

Se trata de un test que se aplica a niños con un índice de masa corporal elevado (IMC). Para realizar la prueba sólo deben soplar dentro de unas bolsas, cada 10 minutos durante la primera hora, y cada 20 minutos durante la segunda. El objetivo es analizar, después, la metabolización de la metacetina y, según sus valores, establecer si se padece esta enfermedad. Además se determina el estado en el que se encuentra, ya sea el inicio o si evoluciona a hepatitis o hepatonecrosis, las formas más graves. Otras investigaciones optan por medir la cintura de los niños. Un estudio liderado por el equipo de Valerio Nobili, del Departamento de Hepatogastroenterología y Nutrición del Hospital 'Bambino Gesú', de Roma (Italia), ha demostrado que la medida de la cintura de los niños obesos -más que la obesidad generalizada- se correlaciona con la presencia de fibrosis en su hígado y que este criterio es útil para seleccionar a aquellos que precisan un estudio más a fondo de este órgano.

A pesar de que en los niños el hígado graso se debe sobre todo a la obesidad y, en algún caso, a enfermedades metabólicas, también se dan casos de menores que no padecen obesidad y cuyo hígado, sin embargo, evoluciona a graso. Las cifras de las autoridades sanitarias muestran que un 30% de los niños españoles son obesos, por lo que buena parte de ellos pueden sufrir de hígado graso. Si no se pone freno a esta epidemia, que también se extiende entre los más pequeños, España se podría encontrar con una situación similar a la de EE.UU., donde la obesidad se ha convertido en la causa más importante de trasplante hepático en niños. Anta esta amenaza, una dieta equilibrada y la vitamina E protegen frente al desarrollo del hígado graso. En los niños, al igual que en los adultos, adelgazar es el mejor tratamiento para revertirlo. Ahora bien, si de nuevo aumentan de peso, el problema puede volver a reproducirse.

De ahí que los nutricionistas recomienden en estas fiestas navideñas sustituir los entrantes y primeros platos más pesados y grasos -tradicionales en distintas comunidades como los fiambres, el cocido y los canelones- por otros más ligeros, como cóctel de gambas, gulas, langostinos o espárragos. En cuanto a los segundos platos, alimentos como el pavo relleno, cordero y otras carnes se pueden reemplazar por pescados nobles como la lubina, el rodaballo o la dorada. El control dietético no deja fuera a los postres, de ahí que se invite a dejar a un lado los turrones, polvorones, mazapanes o barquillos, a cambio de tomar piña natural y macedonia de frutas.

Consejos para la población genera

Evitar el sobrepeso y la obesidad para prevenir dañar el hígado y el corazón, entre otros órganos.
Aunque no se detecten síntomas, someterse a pruebas hepáticas al menos una vez en la vida.
Valorar las alteraciones en los resultados de estas analíticas, no catalogarlas como banales, y someterse a otras exploraciones, como la ecografía, para averiguar la causa de tales cambios.
Si la ecografía desvela la existencia de hígado graso sin inflamación, no hay que alarmarse. Pero si existe inflamación, debe someterse a un tratamiento médico.
Fuente: Unidad de Hepatología de la CUN

Referencia: http://revista.consumer.es/web/es/20081201/salud/74329.php

domingo, 27 de diciembre de 2015

La importancia de tener un peso saludable.


La importancia de tener un peso saludableALIMENTACIÓN


Un peso saludable se logra con buenos hábitos: alimentación balanceada y actividad física regular.

Se considera un peso saludable, aquel que disminuye el riesgo de padecer problemas de salud. El peso se determina según el número que se registra en la balanza y el índice de masa corporal (IMC). Pero esto no es suficiente para lograr un peso saludable, es fundamental tener hábitos saludables como ser una alimentación equilibrada, balanceada y practicar actividad física regularmente.

En este sentido adoptar buenos hábitos es mucho más efectivo y saludable a largo plazo, que realizar dieta.

Las dietas son para casos puntuales

En esta época en que se rinde culto a la delgadez, muchas personas pasan su vida haciendo dietas para estar delgadas, pese a tener un peso saludable según su sexo y su talla. Por ello, la realización de dietas permanentes no es una conducta que favorezca un peso saludable, es una opción para casos concretos en los que existe realmente exceso de peso, obesidad o ciertas enfermedades que requieren que el paciente baje de peso.

¿Por qué las dietas no sirven para mantener un peso saludable a largo plazo?

Las dietas son para realizar por un tiempo determinado, ya que mientras se hacen se restringen determinados tipos de alimentos, los que se vuelven a comer una vez terminada como consecuencia de lo cual se vuelve a subir de peso

Algunas dietas son tan restrictivas que el hambre es permanente y cuando se finaliza la dieta se vuelve a comer al ritmo anterior aumentando de peso rápidamente

En general, en los tratamientos para bajar de peso no se incluye actividad física la que resulta fundamental para mantener un peso saludable

La mayoría de las dietas no son equilibradas, es decir no incluyen un balance saludable de los alimentos

La relación del sobrepeso con los problemas de salud

Aproximadamente 28.0000 muertes anuales de adultos en los Estados Unidos, están asociadas con la obesidad.

Un peso saludable puede ayudar a prevenir diversas enfermedades entre las que se incluye:

Hipertensión

Enfermedades cardíacas

Diabetes tipo 2

Derrame cerebral

Apnea del sueño

Algunas medidas sencillas para tener un peso saludable

Modificar los hábitos alimenticios: paulatinamente revisar los hábitos alimentarios e ir modificando de a poco aquellos que no sean tan saludables. Una vez que se van cambiando progresivamente, es más fácil mantenerlos en el tiempo que si se intenta hacerlo bruscamente

Un ejemplo claro de lo mencionado en el ítem anterior es: cuando aparece la sed, optar por agua mineral o refresco sin azúcar en lugar de bebidas gaseosas azucaradas

Consumir al menos una porción de frutas o verduras diarias. Éstas tienen muy poco contenido calórico pero aportan muchos nutrientes y pueden ayudar a frenar el apetito voraz por alimentos no tan sanos

Optar por la cocción al horno, asada o hervida en lugar de frita ya que esto disminuye el aporte calórico.

Disminuir las comidas fuera de casa, lo que significa comida chatarra, comida rápida, etc., toda la que es muy poco nutritiva pero de alto contenido calórico.

Incorporar la actividad física a la rutina diaria: el ejercicio es muy importante para la salud y está directamente relacionado con el peso. Para que sea efectivo a largo plazo, debe practicarse regularmente, para ello es preciso escoger una actividad que guste, que se realice con placer, que se disfrute, de modo que no se realice como una obligación, como un deber sino como un momento de esparcimiento y satisfacción

Modificar la manera de pensar: pensar en positivo, evitando las ideas desalentadoras, negativas entorno al cambio de estilo de vida, es muy importante para seguir adelante y tener éxito hacia un peso saludable que se traducirá inevitablemente en una mejor calidad de vida

Conclusión.

Es cierto que en lo que se refiere al peso, y sobre todo a bajar de peso, la gente desea soluciones mágicas, sin esfuerzo, por ello tienen tanto éxito las dietas milagrosas que se ponen rápidamente de moda, los tratamientos estéticos, las cremas reductoras, etc. Pero lo real es que a largo plazo, lo más efectivo para bajar de peso y mantenerse en el tiempo con un peso saludable, es cambiar los hábitos alimenticios y realizar actividad física regular.

Los milagros no existen y todo lo que promete soluciones instantáneas trae como consecuencia incontentes futuros para la salud; tal es el caso de los efectos rebote que tienen las dietas milagrosas, las personas vuelven aumentar de peso rápidamente, muchas veces superando el peso que tenían previo al inicio de la dieta.

Fuente: http://www.sanar.org/alimentacion/importancia-peso-saludable

viernes, 18 de diciembre de 2015

Los Alimentos para mantener un corazón fuerte y sano

Todos coincidimos en la importancia de cuidar nuestro corazón, y sin embargo cada día más personas padecen problemas de salud relacionados con él. Esto sucede porque cada vez nos preocupamos menos por nuestra alimentación y nuestra forma física, la base para conseguir un estado de salud óptimo y para prevenir y evitar enfermedades cardíacas.

¿Cómo cuidas tu corazón?

Es necesario que nos pongamos las pilas y cuando antes mejor, porque sino a medida que pasen los años, comenzarán los problemas. Siempre depende de ti el escoger una buena alimentación o por el contrario comer cualquier cosa que pueda dañarte. Seguir una dieta saludable es fundamental para prevenir este tipo de problemas y mejorar el colesterol, los triglicéridos, etc. Las frutas y las verduras son los grandes aliados para conseguir este objetivo, pero ¿qué otros alimentos pueden ayudarnos a tener un corazón fuerte y sano?.....

domingo, 13 de diciembre de 2015

¿Sabes cuál es la importancia de consumir vitaminas y minerales?



Todos sabemos que es muy importante consumir vitaminas y minerales para mantenernos fuertes y saludables, ya que el consumo de éstos dentro de la alimentación es necesario para lograr un equilibrio en la salud. La ausencia de éstas puede generar anemia, cretinismo y ceguera, además de afectar el desarrollo intelectual.

Pero ¿qué son las vitaminas y minerales?

Las vitaminas son los compuestos orgánicos fundamentales para realizar las acciones metabólicas que nuestras células normalmente realizan, principalmente intervienen en la síntesis y mantenimiento de tejidos

Algunas vitaminas esenciales para nuestro cuerpo son:
Vitamina A, que podemos encontrar en frutas de color oscuro, yema de huevo, lácteos, hígado, carne de res y pescado.
Vitamina B6 (aguacate, plátano, legumbres como frijoles secos).
Vitamina D (pescado -graso como el salmón, la caballa, el arenque o la perca emperador-, aceites de hígado de pescado -aceite de hígado de bacalao-).
Vitamina E y Vitamina C que podemos encontrar en brócoli, coles de Bruselas, cítricos, papas, vísceras.

Los minerales, existen en nuestro cuerpo y en los alimentos, estos
tienen muchas funciones importantes, por tanto un déficit en nuestro cuerpo de minerales puede provocar desnutrición. Los minerales más importantes que debemos consumir son: calcio, hierro, potasio, zinc, fósforo, magnesio y sodio.

Como lo hemos mencionado las vitaminas y minerales son indispensables para una salud óptima. Si existe un déficit de estás se pueden desencadenar problemas de salud; como padecimientos cutáneos, cansancio excesivo, anemia, fracturas de huesos, etc.

Cabe mencionar que a pesar de ser necesarios, es muy importante no abusar de las vitaminas, ya que algunas de éstas en grandes cantidades pueden ser tóxicas para el organismo.

Fuente: http://mediaccess.mx/sabes-cual-es-la-importancia-de-consumir-vitaminas-y-minerales/

domingo, 6 de diciembre de 2015

¿Los alimentos integrales ayudan a adelgazar?

¿Los alimentos integrales me ayudan a adelgazar, bajar de peso o "quemar" grasa? Bueno, la respuesta sería que este tipo de alimentos No ayudan adelgazar solo por el hecho de ser integrales (ni por alguna otra razón ya que No existe alimento alguno que haga que nuestro organismo deba utilizar ácidos grasos: "quemar" grasa), ya que este adjetivo solo hace referencia a aquellos productos o alimentos que no han sido desprovistos de la cáscara del grano al que pertenecen (trigo, cebada, amaranto, linaza, quinoa, centeno, etc.). Si bien aún en muchos gimnasios o centros de acondicionamiento físico, y aun por parte de algunos "nutricionistas", podemos escuchar que para ayudarnos a adelgazar (bajar de peso en grasa o "quemar" grasa) debemos cambiar los alimentos No integrales por los integrales, esto es totalmente erróneo, ya que aunque la fibra que contienen estos alimentos o productos No aporta calorías (ya que es un tipo de carbohidrato complejo no asimilable), el resto de su masa sí aporta calorías por parte de la glucosa, aminoácidos y ácidos grasos que pueda contener. O sea, no es como si por ejemplo 100 gramos de arroz integral no aportaran calorías como sí lo haría 100 gramos de arroz blanco, o que 50 gramos de pan integral aportaran una cantidad de calorías muy inferior a 50 gramos de pan blanco. De hecho, dado a que los productos integrales No son sometidos a procesos de refinamiento es probable que en algunos casos aporten más calorías (más nutrientes macro) que su hermano(a) blanco(a). No obstante, esto depende del sitio donde sean fabricados los productos o alimentos "blancos", porque al ser procesados y refinados, para darles mejor sabor y textura, suelen agregar más glucosa y productos químicos, caso tal de algunas panaderías que fabrican su propio pan blanco y otros productos derivados del trigo No integrales. 

Muchas personas pondrán todas sus esperanzas en los productos o alimentos integrales para no "morirse de hambre" realizando esas dietas brutalmente estrictas donde se deja de comer todo lo que para ellas produce un placer al gusto. Le tienen miedo al pan blanco por ejemplo, entonces en lugar de dejar de comer pan en general optan por el pan integral, porque piensan que el término "integral" es sinónimo de adelgazar o "quemar" grasa. Tanto es así que a veces exageran en el consumo de estos productos del tipo integral, y a veces debido a su pobre y poco agradable sabor (en algunos casos ya que hay productos integrales tienen un buen sabor) les toca consumirlos con mermeladas, salsas y muchas veces también además acompañan todo esto con bebidas dulces, como café en leche, chocolate en leche, bebidas gaseosas, entre otras, para así tratar de "cubrir" el posible poco agradable sabor de los alimentos integrales. Y claro, de esta forma si que engordarán más (acumularán más grasa corporal). Y claro, no estoy diciendo que si consumieran estos alimentos integrales solos (sin acompañantes) no engordarían, ya que como mencioné y como recalcaré a continuación, los productos integrales también tienen un aporte calórico bastante considerable. De ahí que todo tipo de alimentos puede hacernos engordar (acumular grasa en exceso), aun las mismas proteínas, ya que el exceso de lo que sea es lo relativamente perjudicial a nivel estético y de salud en general.

Análisis de algunos alimentos integrales versus su hermano(a) blanco(a) 


Para dar un ejemplo, analicemos el contenido nutricional del arroz integral y del arroz blanco. 

El arroz integral por cada 100 gramos aporta aproximadamente 25 gramos de carbohidratos (2 gramos de fibra, 0,5 gramos de carbohidrato simple, 22,5 de carbohidratos complejos), 2,5 gramos de proteína y 1,5 gramos de grasas. Todo esto suman un total aproximado de 117 calorías. Lo anterior en términos de macronutrientes. Ahora, con relación a los micronutrientes (vitaminas y minerales que No aportan calorías), 100 gramos de arroz integral aporta aproximadamente 43 mg de magnesio, 10 mg de calcio, 0,5 mg de hierro y 0,2 mg de vitamina b6. 

El arroz blanco por su parte, por cada 100 gramos aporta aproximadamente 28 gramos de carbohidratos (0,4 gramos de fibra, 0,2 gramos de carbohidratos simples y 27,4 gramos de carbohidratos complejos), 2,7 gramos de proteínas y 0,6 gramos de lípidos. Esto en cuanto al aporte calórico de macronutrientes que suma aproximadamente 128 calorías. Ahora, en cuanto al aporte de micronutrientes (vitaminas y minerales que No suman calorías), el arroz blanco aporta 10 mg de calcio, 0,2 mg de hierro, 12 mg de magnesio y 0,1 mg de vitamina B6. 

Como se podrá notar en este caso el aporte calórico por parte del arroz blanco es algo mayor, aunque no de una forma muy significativa. Además, esto es para dar a entender que el arroz integral también aporta una buena cantidad de calorías y que por lo mismo éste puede hacer que una persona acumule grasa si se abusa de su consumo por unidad de tiempo (de una sola) creyendo que al ser integral solo traerá beneficios estéticos y para la salud en general. Además, el exceso de fibra No es bueno para la salud ya que puede desencadenar algunos problemas gastrointestinales leves y moderados (distensión abdominal, flatulencias, pequeñas diarreas, etc.). 


Ahora vamos a analizar el caso de los panes, es decir el pan integral vs el pan blanco. 

El pan integral por cada 100 gramos aporta aproximadamente 54 gramos de carbohidratos (2,3 gramos de fibra, 4,1 gramos de carbohidratos simples y 47,7 gramos de carbohidratos complejos), 11 gramos de proteínas 3,5 gramos de grasas. Esto en cuanto al aporte calórico por parte de los macronutrientes lo cual sumaría un total aproximado de 282 calorías. Ahora, en cuanto a la parte de los micronutrientes (vitaminas y minerales que no aportan un valor calórico), 100 gramos de pan integral contienen aproximadamente 100 mg de calcio, 38 mg de magnesio, 0,0012 mg (4 IU) de vitamina A, 3,9 mg de hierro, 0,1 mg de vitamina B6 y 0,3 mg de vitamina C. 

El pan blanco por su parte por cada 100 gramos aporta aproximadamente 49 gramos de carbohidratos (2,7 gramos de fibra, 4,9 gramos de carbohidratos simples y 41,4 gramos de carbohidratos complejos), 9 gramos de proteínas y 3,2 gramos de grasas. Esto en cuanto a los macronutrientes que sumaría un aproximado de265 calorías. Como podrán observar en este caso el pan blanco aporta unas cuantas calorías menos que el pan integral, tal vez por lo mencionado en cuanto a procesos de refinamiento. Ahora, su aporte de micronutrientes (vitaminas y minerales que no suman calorías) es aproximadamente de 260 mg de calcio (tal vez porque casi siempre se les añade una buena cantidad de leche para su preparación luego de haber pasado por el proceso de refinamiento), 1 IU de vitamina A, 3,6 mg de hierro, 25 mg de magnesio y 0,1 mg de vitamina B6. 

CONCLUSIÓN: 

No se trata de que un alimento (integral o no integral) ayude a adelgazar ya que como indiqué en párrafos anteriores, ningún alimento tiene la propiedad de ordenar a nuestro organismo a realizar una "lipólisis avanzada", por así decirlo, es decir una "quema" de grasa bestial. La "quema" de calorías provenientes de la grasa se realiza por medio de ejercicio físico a un umbral aeróbico o mixto (aeróbico/anaeróbico). Y una persona evita acumular grasa en exceso No comiendo cantidades bestiales de alimentos por unidad de tiempo (de una sola). Claro también influye mucho el aumento metabólico basal que se pueda dar por medio de la estimulación de las fibras musculares esqueléticas de contracción rápida por medio de trabajos intensos con o sin pesas.

Fuente de: http://www.saludfisicamentalyespiritual.com/2015/11/los-alimentos-integrales-ayudan-adelgazar.html


Sabe ¿Cuánta agua debo beber al día?

Realmente aunque sí es cierto que es muy necesario e importante mantenernos hidratados durante el día, la cantidad de agua a beber mientras estamos despiertos varía según cada persona, su edad, sexo, nivel de actividad física y ejercicio físico, algún cuadro patológico que pueda presentar, etc. De ahí entonces que el título del artículo No es "¿cuántos vasos de agua debo beber al día?" porque no es como si todos los vasos tuvieran el mismo volumen, por lo cual la recomendación estándar de beber 8 vasos de agua al día puede resultar para muchas personas algo exagerada, y para otras puede ser algo insuficiente. Así pues, vamos en este artículo a hablar de cuánto volumen de agua debemos tomar en un día normal y en uno de entrenamiento, en valores aproximados utilizando la unidad de medida mL (mililitros). Porque por ejemplo un vaso pequeño puede tener la capacidad de almacenar aproximadamente 200 mL (0,2 L), un vaso mediano aproximadamente 250 mL y un vaso grande aproximadamente 300 mL. También voy a tocar en este artículo, aunque de manera muy fugaz, ¿por qué No es tan recomendado beber mucha agua de una sola? tratándose por ejemplo de aquellas personas que exageran bebiendo más de 400 mL de agua de una sola (dos vasos de agua pequeños en ayunas, por ejemplo), con el supuesto fin de activar los órganos, de ayudar a "quemar" más grasa y de No deshidratarse, cuando lo que están haciendo es un posible mal a su organismo por un trabajo excesivo que provocan por parte de los riñones, por el hecho de poder desatar un posible des-equilibrio hidromineral (mucha agua y descontroles entre las cantidades de sodio y potasio), por el factor de "superhidratación" que puede llevar a la muerte de muchos eritrocitos (glóbulos rojos) hasta en casos extremos llegar a sufrir una muerte súbita, etc. 


Entonces, la pregunta real debería ser: ¿cuántos mL (mililitros) de agua debo tomar al día para mantenerme suficientemente hidratado(a) sin poner en riesgo mi salud? 

El agua tiene una alta cantidad de propiedades y cumple un número alto de funciones en nuestro organismo, desde la termorregulación hasta el hecho de participar de forma activa en el proceso digestivo, ya que el mismo se lleva a cabo por medio de la hidrólisis, es decir la unión de una molécula de agua con la molécula de algún otro compuesto. Es decir que para los y las que creían que durante el proceso digestivo se gastaba energía, pues esto no es así, ya que de serlo el proceso digestivo no sería algo homeostático, es decir "¿gastar energía para poder adquirir energía?" "¿qué tipo de proceso metabólico sería éste?" Así pues, el agua es muy importante, pero parece ser que muchas personas, aun algunas que se hacen llamar nutricionistas, la "sobre-recomiendan", llegando al punto de decir que es bueno tomar mucha agua antes durante y después de comer, cuando lo correcto sería beber medio o un vaso pequeño (200 mL) de agua 30 minutos o por lo menos 10 minutos antes de las comidas, ya que el agua que actúa en el proceso digestivo es la que ya se encuentra previamente asimilada y circulando en la sangre. 

Además, el agua consumida junto con las comidas puede llevar a un proceso ineficiente en cuanto a la digestión (trituración-degradación) y posterior absorción de nutrientes, dado a que la misma puede alterar el pH gástrico y la composición de algunas enzimas digestivas. Nuestro organismo es inteligente pero no debemos abusar de su ingenio, ya que al realizar la ingesta de cantidades exageradas de agua (o aun si son moderadas) de una sola, más aun durante los alimentos, éste (nuestro organismo) deberá decidir qué hacer ante tanto líquido. En muchas personas se experimentan mareos, náuseas y también una sensación de saciedad, y muchas dirán que es lo mejor para lograr bajar de peso, y sí, posiblemente lo lograrán pero serán principalmente por una mal nutrición provocada por este factor (mucha agua y poca ingesta de nutrientes precisamente por beber mucha agua y tener el estómago lleno), pero entonces perderán tanto grasa corporal como posiblemente masa muscular magra, y posiblemente también la densidad ósea se vea afectada precisamente por una mal nutrición (poco calcio, poco fósforo, poca vitamina D) al "embucharse" de agua y no alimentarse adecuadamente tanto en cantidad como en calidad. 

Entonces, realmente para una persona sedentaria beber 8 vasos pequeños de agua al día (aproximadamente 1,6 L) o más puede resultar perjudicial para la salud, no solo por lo mencionado en cuanto a la mal nutrición que se puede generar, sino por el hecho de que muchos glóbulos rojos, ante un plasma sanguíneo muy acuoso, deberán llenarse a la fuerza de agua lo cual hará que estallen, proceso que se conoce como hemólisis, y en casos leves ésto puede producir simplemente mareos, en casos un poco de más cuidado puede llevar a la pérdida del conocimiento, y en casos severos la ya nombrada muerte súbita. A esto hay que sumarle el desequilibrio hidro-mineral que se provoca principalmente hablando de que un exceso de agua en el plasma sanguíneo puede desencadenar muy bajos niveles de sodio lo cual puede derivar en arritmias cardíacas y problemas como bradicardia y en últimas un infarto al miocardio, porque por si no lo sabían el sodio es un mineral muy importante que se encarga, junto con el potasio y el calcio, de regular las contracciones musculares incluidas por supuesto las del importante músculo estriado ya nombrado (miocardio o corazón). 

El gasto de agua de una persona sedentaria (que no realiza entrenamientos intensos o anaeróbicos y ni siquiera entrenamientos mixtos), aun si trabajara y/o estudiara continuamente por un período de entre 8 a 12 horas, no sería mayor a los 800 o 1000 mL de agua durante el día. Claro, si el clima es muy alto es decir mayor a los 30 grados celsius, es probable que este valor se acerque como máximo a los 1200 mL (1,2 Litros). Un tarro o botella de agua estándar tiene un volumen aproximado de entre 600 a 700 mL. Realizando observaciones y posterior encuesta con algunos colegas sobre algunos estudiantes universitarios, como máximo ellos y ellas beben una botella de agua durante su jornada académica, tratándose de una observación y encuesta realizada a estudiantes de ambos géneros que solo estudian unas 6 a 8 horas diarias. Ahora, aquellos y aquellas que luego de estudiar se dirigían a sus trabajos afirmaron que durante su jornada laboral bebían aproximadamente otra botella de agua más, y a veces ni siquiera la terminaban de beber simplemente porque no sentían la necesidad de hacerlo. Entonces, haciendo una encuesta luego en cuanto a patologías, se les pregunto si tenían algún problema con sus riñones, o algún tipo de enfermedad No transmisible. De 30 mujeres encuestadas y 30 hombres encuestados, sólo dos mujeres y un hombre afirmaron tener algún principio de diabetes (aunque era por el hecho de tener un sobrepeso graso pronunciado), y el resto de estudiantes (de entre 18 y 25 años) no afirmó tener algún tipo de problema. 

Con lo anterior se puede concluir que las necesidades de agua al día en personas sedentarias (Que no practican ejercicios físicos ni entrenamientos de alta intensidad) de más edad y aún en adultos mayores sedentarios pueden ser iguales (entre 1,0 a 1,2 litros de agua al día, que sería menos de 8 vasos pequeños de 200 mL) o por lo menos muy parecidos. No se puede establecer una cantidad exacta de agua necesaria a beber al día según el género ya que pueden haber mujeres con mayor masa muscular magra que hombres o por lo menos con niveles muy parecidos. Lo mismo aplicaría para los casos de personas que sí practican deportes o entrenamientos de alta intensidad (anaeróbicos) o mixtos (aeróbicos/anaeróbicos) 

Ahora, de 10 mujeres entre los 22 y 28 años y 10 hombres encuestados entre los 23 y 30 años, en un gimnasio, afirmaron que durante su entrenamiento bebían máximo una botella con agua de 600 mL y algunos(as) llegaban a la botella y media (900 mL de agua), y a veces mencionaban algunos y algunas que ni siquiera terminaban la primer botella o tarro. Claro, sus necesidades de agua pueden aun en un período de relativo descanso ser mayores a las de una persona sedentaria, aunque no es algo muy significativo, ya que por supuesto requieren de más agua para digerir y sintetizar nutrientes. Pero aun así, haciendo cálculos muy aproximados, una persona "No sedentaria" (que se ejercita físicamente de manera intensa y constante) en un día que mezcle tanto el entrenamiento como las actividades cotidianas (estudiar, trabajar, etc.) necesitaría entre 1,6 y 2,0 litros de agua al día, es decir que podría llegar a necesitar más de 8 vasos pequeños de 200 mL de agua diarios. 

Entonces, esta información podría llevar a algunos a cuestionarse "¿cuánta agua necesito al día para ganar masa muscular?". Aunque realmente en este caso se trataría de las necesidades de macronutrientes (tanto de proteínas, como de carbohidratos y grasas). Y claro, ya el agua jugaría un papel importante en cuanto a la parte de digestión y posterior síntesis. 

EN CONCLUSIÓN 

Podría decirse entonces que es incorrecto establecer un volumen estándar de agua a beber al día, porque para ello entran a jugar muchas variables, (edad, nivel de entrenamiento, talla, etc.). Además, las implicaciones adversas de beber grandes cantidades de agua en el día pueden tornarse muy peligrosas para la salud. Y ya hablando en términos de "quemar" grasa (qué es otra de las cosas que lleva a las personas a preguntarse "¿cuánta agua deben beber al día?") hay que decir que aunque el agua sí participa en el proceso bioquímico conocido como "lipólisis", o conocido popularmente como "quema de grasa", se trata de agua previamente asimilada, y la "quema" de grasa como tal se produce cuando el organismo ve la necesidad de utilizar calorías provenientes de los ácidos grasos, para producir energía en ejercicios aeróbicos o mixtos. No es como si al embucharse de agua quemáramos más grasa así porque sí, o no es como si al orinar mucho y clarito es porque nuestro cuerpo está eliminando grasa a través de la orina, porque esto. No es así. 

Y por supuesto, si la recomendación es por ejemplo beber al día entre 1,6 y 2,0 litros de agua, No se trata de beber más de un vaso de agua de una sola, sino consumir por ejemplo de 8 a 10 vasos de agua de 200 mL cada uno durante el día, para evitar los problemas mencionados como la hemólisis, el des-equilibrio hidro-mineral, etc. 

Tiene que ver mucho también la relación cantidad de agua actual en el organismo (nivel de hidratación) /cantidad de agua consumida, para así tratar de evitar los efectos adversos que se pueden presentar por consumir grandes cantidades de agua de una sola. Y claro, este adjetivo de "grande" tiene mucho que ver con la relación expuesta, porque si la persona está perfectamente hidratada, es decir si tiene un porcentaje de hidratación muy cercano por exceso o defecto al 70%, pues hasta un vaso con agua pequeño puede ser algo excesivo, aunque posiblemente no para causar pérdida de conocimiento ni mucho menos una muerte súbita, pero sí para sufrir mareos. Ahora, si una persona viene de un período relativamente largo de deshidratación, la solución no es darle mucha agua de una sola, ya que éso sí podría causarle la muerte (en casos de cautiverios o naufragios, por ejemplo), porque ahí los glóbulos rojos se llenarían más rápido de esa gran cantidad de agua, y por ende en lugar de estar bien pues estallarían. Así que si una persona busca hidratarse después de un entrenamiento intenso y extenso (un período no tan relativamente largo, lo mejor es hacerlo con pequeños sorbos tanto durante como después de su entrenamiento, bien sea con agua o una bebida que tenga además de este preciado líquido, tanto algo de glucosa como minerales electrolitos. Lo mismo aplicaría para los que vienen después del período de sueño (que sí es un período relativamente largo de deshidtatación, aunque No comparable con un naufragio) 

Ahora bien, lo ideal para medir los porcentajes de hidratación y así poder estimar en valores aproximados las cantidades de agua a consumir diarias, sería contar con una báscula TANITA, la cual nos arroja valores como porcentaje de grasa corporal de masa muscular magra, entre otros incluyendo el porcentaje de hidtratación actual.

Fuente de: http://www.saludfisicamentalyespiritual.com/2015/11/cuanta-agua-debo-beber-al-dia.html